4 ago 2009

PERDIENDO PARA GANAR

PERDIENDO PARA GANAR

Lectura: 2 Corintios 9:6-15

“El que siembra escasamente, escasamente también segará; y el que siembra abundantemente, abundantemente también segará.”. – 2 Corintios 9:6

En la granja de mi abuelo había ciertos campos que él sembraba a mano. Se sujetaba un artefacto de lona con una correa que se veía algo así como la bolsa de un canguro, lo llenaba de semillas, y salía a sembrar. Echaba semillas por todas partes.

Cuando un granjero siembra semilla en su campo, se ve como si estuviera desperdiciándola. Parece que se pierde, pero en realidad no se ha ido. A su debido tiempo, el granjero la recibe – con mucho más además de ella.

Cuando nos entregamos a Cristo, puede que a las personas les parezca que estamos desperdiciando nuestras vidas. Pero él dijo que sólo perdiendo nuestras vidas en él es que encontramos la verdadera vida (Mateo 10:39).

Jesús nos enseña a medir nuestras vidas por medio de perdidas en vez de ganancias, por medio de sacrificios en vez de la conservación , por medio del tiempo invertido en los demás en vez del tiempo prodigado a nosotros mismos, por medio del amor vertido hacia fuera en vez del amor vertido hacia adentro.

Es una regla de vida: Dios bendice a aquellos que dan de sus vidas y recursos (2 Corintios 9:6). Anuncia la verdad que conoces, y él te dará más para regalar. Da de tu tiempo, y tendrás más tiempo para dar. No pongas límites a tu amor, y tendrás más amor para los demás que antes.


Cuando te aferras, pierdes; cuando le das a Dios, ganas.

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