¿Ha pensado alguna vez en lo que dirán de usted después de su muerte? ¡Vaya pregunta! ¡La mayoría de nosotros huye del tema como los niños le escapan a la sopa, las inyecciones y la medicina! Sin embargo, la triste verdad es que nuestra vida terrenal es muy limitada. Por eso, reformulo la pregunta de la siguiente manera: ¿vive cada día como alguien trascendente, que deja una huella en las vidas de quienes lo rodean?
A fines del año 2002 falleció mi querido abuelo Pascual Arabia, uno de los últimos artesanos especializados en relojes antiguos en San Francisco, EUA. Deseo compartir con usted algunas líneas que escribí en ocasión de su funeral, tituladas: "Palabras Para Nuestro Abuelo".
"Te queremos, recordado abuelo. Es muy difícil, por no decir imposible, pedirle a las letras que se unan para expresar en palabras lo que sentimos en lo más hondo de nuestros corazones. Siempre te esforzaste por los que más amaste, e invertiste constantemente en nosotros el fruto de tus horas dedicadas en aquel pequeño escritorio de trabajo. ¡Cómo no darle gracias a
Dios por tu vida! ¡Quién podría omitir de la historia la realidad de tu generosidad!
Te extrañamos, bondadoso abuelo. ¡Cómo borrar de nuestra memoria todas las enseñanzas que nos diste! Porque mientras anduviste por esta tierra tu ejemplo de vida y tus palabras dejaron una gran marca en nuestra forma de ver al mundo. ¡Y qué decir de aquellas largas charlas juntos! ¡Siempre extraías una lección para nuestro bien!
Te decimos gracias, querido abuelo. Para nosotros, tus nietos, es muy triste despedirte. ¡Vaya que no es sencillo decirte adiós! ¿Pero sabes una cosa? El mejor tango que hemos escuchado no es "Mi Buenos Aires
Querido", "La Cumparsita", "Sur" ni "El Choclo"... La música que siempre resonará en nuestros corazones y guiará muchas de las decisiones que tomaremos en nuestros caminos será el glorioso tango de tu vida, escrito y dirigido por Aquel que no te abandonó hasta el último suspiro: Dios.
Por eso, nuestro sentir se resume en la siguiente expresión: ¡Te vamos a imitar, amado abuelo!"
La Biblia dice: "Dios, enséñanos a pensar cómo vivir para que nuestra mente se llene de sabiduría" (Salmo 90:12). Cuando usted toma muy en serio el hecho de ser una persona trascendente, hasta el mínimo acto de su voluntad se verá afectado de manera positiva. ¡Vamos! Hoy puede ser un nuevo comienzo para su vida!
21 dic 2010
14 dic 2010
Los Nunca Más Para Este 2011
Nunca más confesaré "no puedo", porque "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece". (Filipenses 4:13)
Nunca más confesaré pobreza, porque "Mi Dios suplirá todo lo que me falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús". (Filipenses 4:19)
Nunca más confesaré temor, porque "Dios no me ha dado el espíritu de cobardía, sino de poder, de amor, y de dominio propio". (2 Timoteo 1:7)
Nunca más confesaré duda y falta de fè, porqué "Dios ha dado a todas sus criaturas la medida de fè". (Romanos 12:3)
Nunca más confesaré debilidad, porque "Jehová es la fortaleza de mi vida". (Salmo 27:1), y "El pueblo que conoce a su Dios se esforzará y actuará". (Daniel 12:32)
Nunca más confesaré que Satanás gobierna mi vida, "porqué mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo (contra mì)". (1 Juan 4:4)
Nunca más confesaré derrota, porque "Dios siempre me lleva en triunfo en Cristo Jesús". (2 Corintios 2: 14)
Nunca más confesaré falta de entendimiento, porque "Dios ha hecho también que Cristo sea nuestra sabiduría". (1 Corintios 1:30)
Nunca más confesaré enfermedad, porque "por su llaga fui curado" (Isaías 53: 5), y Jesús "mismo tomó mis enfermedades y llevó mis dolencias" (Mateo 8:17)
Nunca más confesaré pesares y frustraciones, porque estoy "echando toda mi ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de mí" (1 Pedro 5:7). Con Cristo estoy libre de preocupaciones.
Nunca más confesaré esclavitud, "porque el Señor es el espíritu; y donde está el espíritu del Señor allí hay libertad" (2 Corintios 3:17). ¡Mi cuerpo es el templo del Espíritu Santo!
Nunca más confesaré condenación, porque "no existe la condenación para aquellos que están en Cristo" (Romanos 8:1). Yo estoy en Cristo; por lo tanto, estoy libre de condenación
"La Voluntad de Dios no te llevará donde la Gracia de Dios no te proteja".
Nunca más confesaré pobreza, porque "Mi Dios suplirá todo lo que me falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús". (Filipenses 4:19)
Nunca más confesaré temor, porque "Dios no me ha dado el espíritu de cobardía, sino de poder, de amor, y de dominio propio". (2 Timoteo 1:7)
Nunca más confesaré duda y falta de fè, porqué "Dios ha dado a todas sus criaturas la medida de fè". (Romanos 12:3)
Nunca más confesaré debilidad, porque "Jehová es la fortaleza de mi vida". (Salmo 27:1), y "El pueblo que conoce a su Dios se esforzará y actuará". (Daniel 12:32)
Nunca más confesaré que Satanás gobierna mi vida, "porqué mayor es el que está en vosotros, que el que está en el mundo (contra mì)". (1 Juan 4:4)
Nunca más confesaré derrota, porque "Dios siempre me lleva en triunfo en Cristo Jesús". (2 Corintios 2: 14)
Nunca más confesaré falta de entendimiento, porque "Dios ha hecho también que Cristo sea nuestra sabiduría". (1 Corintios 1:30)
Nunca más confesaré enfermedad, porque "por su llaga fui curado" (Isaías 53: 5), y Jesús "mismo tomó mis enfermedades y llevó mis dolencias" (Mateo 8:17)
Nunca más confesaré pesares y frustraciones, porque estoy "echando toda mi ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de mí" (1 Pedro 5:7). Con Cristo estoy libre de preocupaciones.
Nunca más confesaré esclavitud, "porque el Señor es el espíritu; y donde está el espíritu del Señor allí hay libertad" (2 Corintios 3:17). ¡Mi cuerpo es el templo del Espíritu Santo!
Nunca más confesaré condenación, porque "no existe la condenación para aquellos que están en Cristo" (Romanos 8:1). Yo estoy en Cristo; por lo tanto, estoy libre de condenación
"La Voluntad de Dios no te llevará donde la Gracia de Dios no te proteja".
10 dic 2010
8 dic 2010
7 dic 2010
SE PUEDE
Habían dos niños que patinaban sobre una laguna congelada. Era una tarde nublada y fría, pero los niños jugaban sin preocupación, Cuando de pronto, el hielo se reventó y uno de los niños cayó al agua.
El otro niño viendo que su amiguito se ahogaba debajo del hielo, tomó una piedra y empezó a golpear con todas sus fuerzas hasta que logró quebrarlo y así salvar a su amigo.
Cuando llegaron los bomberos y vieron lo que había sucedido, se preguntaron:
¿Cómo lo hizo? El hielo está muy grueso, es imposible que lo haya podido quebrar, con esa piedra y sus manos tan pequeñas!!!! .
En ese instante apareció un anciano y dijo: "Yo sé cómo lo hizo".
¿Cómo ?, le preguntaron.
Y el anciano contestó: "No había nadie a su alrededor que le dijera que no se podía hacer."
En este mundo donde se nos limita y dice "no le perdones", "no lo merece", "no puedes hacerlo", "ya no lo intentes", debemos recordar que tenemos un Creador que todo lo puede y nos da la certeza de que no importa si es un rencor, se puede perdonar; Si es un dolor, se puede sanar; Si es
un problema, se puede solucionar.
Por eso en este día recordemos que todo es posible... para el que tiene fe.
Filipenses 4:13 "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece."
El otro niño viendo que su amiguito se ahogaba debajo del hielo, tomó una piedra y empezó a golpear con todas sus fuerzas hasta que logró quebrarlo y así salvar a su amigo.
Cuando llegaron los bomberos y vieron lo que había sucedido, se preguntaron:
¿Cómo lo hizo? El hielo está muy grueso, es imposible que lo haya podido quebrar, con esa piedra y sus manos tan pequeñas!!!! .
En ese instante apareció un anciano y dijo: "Yo sé cómo lo hizo".
¿Cómo ?, le preguntaron.
Y el anciano contestó: "No había nadie a su alrededor que le dijera que no se podía hacer."
En este mundo donde se nos limita y dice "no le perdones", "no lo merece", "no puedes hacerlo", "ya no lo intentes", debemos recordar que tenemos un Creador que todo lo puede y nos da la certeza de que no importa si es un rencor, se puede perdonar; Si es un dolor, se puede sanar; Si es
un problema, se puede solucionar.
Por eso en este día recordemos que todo es posible... para el que tiene fe.
Filipenses 4:13 "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece."
30 nov 2010
NO PIERDAS TIEMPO
Encuentro lo que busco en la gente. Si busco a Dios, lo encuentro. Si busco malas cualidades, las encuentro.
En cierto sentido, escojo lo que espero, y lo recibo. Una vida sin desafíos sería como ir al colegio sin lecciones que aprender.
Los desafíos vienen no para deprimirnos y acabarnos, sino para dominarlos, crecer y desarrollarnos a través de ellos.
En el sabio y maravilloso plan del Padre para mí, ninguna carga puede caerme, ninguna emergencia surgir, ninguna tristeza sobrecogerme, antes de que reciba la gracia y fortaleza para enfrentarlas.
Una vida rica y plena no es determinada por las circunstancias y relaciones externas. Estas pueden contribuir pero no pueden ser la fuente. Soy feliz o no por lo que pienso y siento.
Nunca puedo perder algo que me pertenece, ni poseer lo que no es realmente mío.
Nunca huyo de un problema ya que este me perseguirá o estaré en camino hacia otro igualito pero con un rostro o nombre distinto.
No nos preocupemos por mañana; hoy es el ayer por el que nos preocupamos.
Nunca forcemos la puerta; esperemos que se abra y entonces podremos entrar.
Toda persona que ha llegado a mi vida tiene, ya sea algo que enseñarme o aprender de mí.
Perdemos tiempo maravilloso llorando lo que nos pasa, en vez de encontrar las joyas en el lodo.
Por el Dios de tu padre, el cual te ayudará, Por el Dios Omnipotente, el cual te bendecirá con bendiciones de los cielos de arriba, con bendiciones del abismo que está abajo, con bendiciones de los pechos y del vientre. Genésis 49:25.
Y vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán, si oyeres la voz de tu Dios. Deuteronomio 28:2.
En cierto sentido, escojo lo que espero, y lo recibo. Una vida sin desafíos sería como ir al colegio sin lecciones que aprender.
Los desafíos vienen no para deprimirnos y acabarnos, sino para dominarlos, crecer y desarrollarnos a través de ellos.
En el sabio y maravilloso plan del Padre para mí, ninguna carga puede caerme, ninguna emergencia surgir, ninguna tristeza sobrecogerme, antes de que reciba la gracia y fortaleza para enfrentarlas.
Una vida rica y plena no es determinada por las circunstancias y relaciones externas. Estas pueden contribuir pero no pueden ser la fuente. Soy feliz o no por lo que pienso y siento.
Nunca puedo perder algo que me pertenece, ni poseer lo que no es realmente mío.
Nunca huyo de un problema ya que este me perseguirá o estaré en camino hacia otro igualito pero con un rostro o nombre distinto.
No nos preocupemos por mañana; hoy es el ayer por el que nos preocupamos.
Nunca forcemos la puerta; esperemos que se abra y entonces podremos entrar.
Toda persona que ha llegado a mi vida tiene, ya sea algo que enseñarme o aprender de mí.
Perdemos tiempo maravilloso llorando lo que nos pasa, en vez de encontrar las joyas en el lodo.
Por el Dios de tu padre, el cual te ayudará, Por el Dios Omnipotente, el cual te bendecirá con bendiciones de los cielos de arriba, con bendiciones del abismo que está abajo, con bendiciones de los pechos y del vientre. Genésis 49:25.
Y vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán, si oyeres la voz de tu Dios. Deuteronomio 28:2.
23 nov 2010
DECIDE
Lectura: Romanos 14:1-3
Decidid no poner tropiezo u ocasión de caer al hermano (Romanos 14:13)
Una vez decoré un cuaderno con definiciones de las palabras idea, pensamiento, opinión, preferencia, fe y convicción, para recordarme que no significan lo mismo. La tentación de elevar una opinión al nivel de una convicción puede ser fuerte, pero está mal hacerlo, tal y como lo aprendemos en Romanos 14.
En el primer siglo, las tradiciones religiosas basadas en la ley eran tan importantes para los líderes religiosas que estos no lograron reconocer a Aquel que personificaba la ley, Jesús. Estaban tan centrados en asuntos de menor cuantía que descuidaron los importantes (Mateo 23:23).
Las escrituras dicen que necesitamos subyugar incluso nuestras creencias (Romanos 13:8,10; Gálatas 5:14, Santiago 2:8), por cuanto el amor cumple la ley y lleva la paz y la edificación mutua.
Cuando las opciones y las preferencias se vuelven más importantes para nosotros que lo que Dios dice que es valioso para Él, significa que hemos hecho ídolos de nuestras propias creencias. La idolatría es una ofensa grave, porque viola el primer y más importante mandamiento: “No tendrás dioses ajenos delante de mí” (Éxodo 20:3).
Decidamos no elevar nuestras propias opiniones por encima de las de Dios, no vaya a ser que se conviertan en una piedra de tropiezos e impidan que los demás conozcan el amor de Jesús.
La mayor fuerza en la tierra no es la coacción de la ley, sino la compasión del amor.
Decidid no poner tropiezo u ocasión de caer al hermano (Romanos 14:13)
Una vez decoré un cuaderno con definiciones de las palabras idea, pensamiento, opinión, preferencia, fe y convicción, para recordarme que no significan lo mismo. La tentación de elevar una opinión al nivel de una convicción puede ser fuerte, pero está mal hacerlo, tal y como lo aprendemos en Romanos 14.
En el primer siglo, las tradiciones religiosas basadas en la ley eran tan importantes para los líderes religiosas que estos no lograron reconocer a Aquel que personificaba la ley, Jesús. Estaban tan centrados en asuntos de menor cuantía que descuidaron los importantes (Mateo 23:23).
Las escrituras dicen que necesitamos subyugar incluso nuestras creencias (Romanos 13:8,10; Gálatas 5:14, Santiago 2:8), por cuanto el amor cumple la ley y lleva la paz y la edificación mutua.
Cuando las opciones y las preferencias se vuelven más importantes para nosotros que lo que Dios dice que es valioso para Él, significa que hemos hecho ídolos de nuestras propias creencias. La idolatría es una ofensa grave, porque viola el primer y más importante mandamiento: “No tendrás dioses ajenos delante de mí” (Éxodo 20:3).
Decidamos no elevar nuestras propias opiniones por encima de las de Dios, no vaya a ser que se conviertan en una piedra de tropiezos e impidan que los demás conozcan el amor de Jesús.
La mayor fuerza en la tierra no es la coacción de la ley, sino la compasión del amor.
16 nov 2010
TODOS SON IMPORTANTES
Cierto día, un capitán de barco y su rudo jefe de ingenieros conversaban.
Empezaron a discutir sobre quién era más importante de los dos para que el barco navegara.
Como la discusión se tornó acalorada, el capitán decidió que por un día cambiarían de trabajo. El jefe de ingenieros estaría en el puente de mando y el capitán en la sala de máquinas.
A sólo unas pocas horas de haber iniciado el experimento, el capitán salió de la sala de máquinas. Venía sudado y sus manos, su cara y su uniforme estaban llenos de grasa y aceite.
«Jefe», le dijo, «creo que tiene que venir a la sala de máquinas. No puedo hacer que los motores anden»
«Por supuesto que no puede», le dijo el jefe de ingenieros. «Acabo de encallar el barco».
Qué tontería en la vida es cuando comenzamos a creer que somos los únicos y que el mundo depende solo de nosotros. En la vida estamos rodeados de personas y cada uno tiene un papel vital que desarrollar. Necesitamos aprender a considerar al otro y saber que cada uno es experto en algo y cuando nos unimos el barco de la vida puede marchar. Dios nos ha dado dones y capacidades a cada uno, pero siempre dejemos que Él sea el capitán del barco.
1 Corintios 1:10 Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer.
Colosenses 2:2 Para que sean consolados sus corazones, unidos en amor, hasta alcanzar todas las riquezas de pleno entendimiento, a fin de conocer el misterio de Dios el Padre, y de Cristo.
Empezaron a discutir sobre quién era más importante de los dos para que el barco navegara.
Como la discusión se tornó acalorada, el capitán decidió que por un día cambiarían de trabajo. El jefe de ingenieros estaría en el puente de mando y el capitán en la sala de máquinas.
A sólo unas pocas horas de haber iniciado el experimento, el capitán salió de la sala de máquinas. Venía sudado y sus manos, su cara y su uniforme estaban llenos de grasa y aceite.
«Jefe», le dijo, «creo que tiene que venir a la sala de máquinas. No puedo hacer que los motores anden»
«Por supuesto que no puede», le dijo el jefe de ingenieros. «Acabo de encallar el barco».
Qué tontería en la vida es cuando comenzamos a creer que somos los únicos y que el mundo depende solo de nosotros. En la vida estamos rodeados de personas y cada uno tiene un papel vital que desarrollar. Necesitamos aprender a considerar al otro y saber que cada uno es experto en algo y cuando nos unimos el barco de la vida puede marchar. Dios nos ha dado dones y capacidades a cada uno, pero siempre dejemos que Él sea el capitán del barco.
1 Corintios 1:10 Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer.
Colosenses 2:2 Para que sean consolados sus corazones, unidos en amor, hasta alcanzar todas las riquezas de pleno entendimiento, a fin de conocer el misterio de Dios el Padre, y de Cristo.
10 nov 2010
El trabajo de mis sueños
“Puede considerarse bienaventurado y no pedir mayor felicidad el hombre que ha encontrado su trabajo.” Thomas Carlyle
Esta semana ha sido interesante notar algunos mensajes de personas que están buscando trabajos, otros están queriendo tener cambios ya que atraviesan por crisis. La realidad es que buscan el trabajo de sus sueños, y lo interesante es que muchos de ellos asocian el trabajo de sus sueños en algo que les dé estabilidad y la seguridad económica durante muchos años que les permita vivir sus últimos días tranquilos.
Cuando pensamos que el trabajo de mis sueños debe darme seguridad y estabilidad, estoy limitando todo mi potencial y todo mi talento, y a su vez eso me lleva a una vida de mediocridad e insatisfacción. El trabajo de tus sueños debe gustarte tanto de manera que no sientas que estás trabajando sino divirtiéndote.
¿Estás satisfecho con tu trabajo actual?
¿Te gusta la empresa dónde trabajas?
¿Quieres encontrar ese trabajo de tus sueños?
Quiero dejar contigo algunos tips que te ayudaran:
1. No sigas buscando el trabajo de tus sueños. Tú debes crearlo, comienza a ver posibilidades de los lugares o ambientes donde te gustaría trabajar. ¿Qué cosas quieres ver en tu trabajo? ¿Cuál es tu parte para hacer esa realidad?
2. El trabajo de tus sueños debe estar alineados con tus valores y tu misión. Cuando sabes a lo que has sido llamado a hacer te vas a divertir. ¿Cuáles son tus valores? ¿Cuál es tu misión? ¿Cuál es tu forma de vida?
3. Atrévete a vencer tus miedos a la incertidumbre. Quita de tu vida los pensamientos de conformismo: “ese es el trabajo que encontré”, “nunca voy a conseguir el trabajo ideal…”, “bueno, al menos tengo un trabajo”. Esos pensamientos necesitan ser reemplazados con pensamientos ganadores. ¿Cómo son mis pensamientos acerca del trabajo que tengo o del que no tengo?
4. Se sabio, busca ayuda en personas que te aporten valor. Atrévete a preguntar cómo puedes ir de un buen trabajo al mejor trabajo. ¿Quién en mi red de relaciones puede ayudarme?
5. Nunca dejes de soñar, toma la iniciativa, planifica donde te gustaría trabajar o a que puesto te gustaría llegar, actúa y entrénate para llegar a la meta.
Podamos aprender de la hormiga:
“¡Anda, perezoso, fíjate en la hormiga! ¡Fíjate en lo que hace, y adquiere sabiduría! No tiene quien la mande, ni quien la vigile ni gobierne; con todo, en el verano almacena provisiones y durante la cosecha recoge alimentos.” Proverbios 6:6-8
¿Quién dice qué la hormiga no disfruta su trabajo?
Hoy es el mejor día para crear el trabajo de tus sueños, para comenzar a ver posibilidades y transformarlas en realidad.
Esta semana ha sido interesante notar algunos mensajes de personas que están buscando trabajos, otros están queriendo tener cambios ya que atraviesan por crisis. La realidad es que buscan el trabajo de sus sueños, y lo interesante es que muchos de ellos asocian el trabajo de sus sueños en algo que les dé estabilidad y la seguridad económica durante muchos años que les permita vivir sus últimos días tranquilos.
Cuando pensamos que el trabajo de mis sueños debe darme seguridad y estabilidad, estoy limitando todo mi potencial y todo mi talento, y a su vez eso me lleva a una vida de mediocridad e insatisfacción. El trabajo de tus sueños debe gustarte tanto de manera que no sientas que estás trabajando sino divirtiéndote.
¿Estás satisfecho con tu trabajo actual?
¿Te gusta la empresa dónde trabajas?
¿Quieres encontrar ese trabajo de tus sueños?
Quiero dejar contigo algunos tips que te ayudaran:
1. No sigas buscando el trabajo de tus sueños. Tú debes crearlo, comienza a ver posibilidades de los lugares o ambientes donde te gustaría trabajar. ¿Qué cosas quieres ver en tu trabajo? ¿Cuál es tu parte para hacer esa realidad?
2. El trabajo de tus sueños debe estar alineados con tus valores y tu misión. Cuando sabes a lo que has sido llamado a hacer te vas a divertir. ¿Cuáles son tus valores? ¿Cuál es tu misión? ¿Cuál es tu forma de vida?
3. Atrévete a vencer tus miedos a la incertidumbre. Quita de tu vida los pensamientos de conformismo: “ese es el trabajo que encontré”, “nunca voy a conseguir el trabajo ideal…”, “bueno, al menos tengo un trabajo”. Esos pensamientos necesitan ser reemplazados con pensamientos ganadores. ¿Cómo son mis pensamientos acerca del trabajo que tengo o del que no tengo?
4. Se sabio, busca ayuda en personas que te aporten valor. Atrévete a preguntar cómo puedes ir de un buen trabajo al mejor trabajo. ¿Quién en mi red de relaciones puede ayudarme?
5. Nunca dejes de soñar, toma la iniciativa, planifica donde te gustaría trabajar o a que puesto te gustaría llegar, actúa y entrénate para llegar a la meta.
Podamos aprender de la hormiga:
“¡Anda, perezoso, fíjate en la hormiga! ¡Fíjate en lo que hace, y adquiere sabiduría! No tiene quien la mande, ni quien la vigile ni gobierne; con todo, en el verano almacena provisiones y durante la cosecha recoge alimentos.” Proverbios 6:6-8
¿Quién dice qué la hormiga no disfruta su trabajo?
Hoy es el mejor día para crear el trabajo de tus sueños, para comenzar a ver posibilidades y transformarlas en realidad.
2 nov 2010
UN NUDO EN LA SABANA
En una junta de padres de familia de cierta escuela, la Directora resaltaba el apoyo que los padres deben darle a los hijos. También pedía que se hicieran presentes el máximo de tiempo posible.
Ella entendía que, aunque la mayoría de los padres de la comunidad fueran trabajadores, deberían encontrar un poco de tiempo para dedicar y entender a los niños.
Sin embargo, la directora se sorprendió cuando uno de los padres se levantó y explicó, en forma humilde, que él no tenía tiempo de hablar con su hijo durante la semana.
Cuando salía para trabajar era muy temprano y su hijo todavía estaba durmiendo.
Cuando regresaba del trabajo era muy tarde y el niño ya no estaba despierto.
Explicó, además, que tenía que trabajar de esa forma para proveer el sustento de la familia. Dijo también que el no tener tiempo para su hijo lo angustiaba mucho e intentaba redimirse yendo a besarlo todas las noches cuando llegaba a su casa y, para que su hijo supiera de su presencia, él hacia un nudo en la punta de la sábana.
Eso sucedía religiosamente todas las noches cuando iba a besarlo.
Cuando el hijo despertaba y veía el nudo, sabía, a través de el, que su papá había estado allí y lo había besado. El nudo era el medio de comunicación entre ellos.
La directora se emocionó con aquella singular historia y se sorprendió aún más cuando constató que el hijo de ese padre, era uno de los mejores alumnos de la escuela.
El hecho nos hace reflexionar sobre las muchas formas en que las personas pueden hacerse presentes y comunicarse con otros.
Aquel padre encontró su forma, que era simple pero eficiente. Y lo más importante es que su hijo percibía, a través del nudo afectivo, lo que su papá le estaba diciendo.
Algunas veces nos preocupamos tanto con la forma de decir las cosas que olvidamos lo principal que es la comunicación a través del sentimiento.
Simples detalles como un beso y un nudo en la punta de una sábana, significaban, para aquel hijo, muchísimo más que regalos o disculpas vacías.
Es válido que nos preocupemos por las personas pero es más importante que ellas lo sepan, que puedan sentirlo.
Para que exista la comunicación, es necesario que las personas "escuchen" el lenguaje de nuestro corazón, pues, en materia de afecto, los sentimientos siempre hablan más alto que las palabras.
Es por ese motivo que un abrazo, o un beso, revestido del más puro afecto, cura el dolor de cabeza, el raspón en la rodilla, el miedo a la oscuridad.
Las personas tal vez no entiendan el significado de muchas palabras, pero saben registrar un gesto de amor. Aún y cuando el gesto sea solamente un nudo. Un nudo lleno de afecto y cariño.
Vive de tal manera que cuando tus seres queridos piensen en justicia, cariño, amor e integridad... piensen en ti.
Juan 13:15
Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis.
Ella entendía que, aunque la mayoría de los padres de la comunidad fueran trabajadores, deberían encontrar un poco de tiempo para dedicar y entender a los niños.
Sin embargo, la directora se sorprendió cuando uno de los padres se levantó y explicó, en forma humilde, que él no tenía tiempo de hablar con su hijo durante la semana.
Cuando salía para trabajar era muy temprano y su hijo todavía estaba durmiendo.
Cuando regresaba del trabajo era muy tarde y el niño ya no estaba despierto.
Explicó, además, que tenía que trabajar de esa forma para proveer el sustento de la familia. Dijo también que el no tener tiempo para su hijo lo angustiaba mucho e intentaba redimirse yendo a besarlo todas las noches cuando llegaba a su casa y, para que su hijo supiera de su presencia, él hacia un nudo en la punta de la sábana.
Eso sucedía religiosamente todas las noches cuando iba a besarlo.
Cuando el hijo despertaba y veía el nudo, sabía, a través de el, que su papá había estado allí y lo había besado. El nudo era el medio de comunicación entre ellos.
La directora se emocionó con aquella singular historia y se sorprendió aún más cuando constató que el hijo de ese padre, era uno de los mejores alumnos de la escuela.
El hecho nos hace reflexionar sobre las muchas formas en que las personas pueden hacerse presentes y comunicarse con otros.
Aquel padre encontró su forma, que era simple pero eficiente. Y lo más importante es que su hijo percibía, a través del nudo afectivo, lo que su papá le estaba diciendo.
Algunas veces nos preocupamos tanto con la forma de decir las cosas que olvidamos lo principal que es la comunicación a través del sentimiento.
Simples detalles como un beso y un nudo en la punta de una sábana, significaban, para aquel hijo, muchísimo más que regalos o disculpas vacías.
Es válido que nos preocupemos por las personas pero es más importante que ellas lo sepan, que puedan sentirlo.
Para que exista la comunicación, es necesario que las personas "escuchen" el lenguaje de nuestro corazón, pues, en materia de afecto, los sentimientos siempre hablan más alto que las palabras.
Es por ese motivo que un abrazo, o un beso, revestido del más puro afecto, cura el dolor de cabeza, el raspón en la rodilla, el miedo a la oscuridad.
Las personas tal vez no entiendan el significado de muchas palabras, pero saben registrar un gesto de amor. Aún y cuando el gesto sea solamente un nudo. Un nudo lleno de afecto y cariño.
Vive de tal manera que cuando tus seres queridos piensen en justicia, cariño, amor e integridad... piensen en ti.
Juan 13:15
Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis.
26 oct 2010
DURMIENDO COMO DELFINES
A diferencia de los seres humanos, los delfines poseen respiración voluntaria. Eso significa que tienen que ser conscientes al momento de respirar y darle la orden a su cuerpo para que lo haga. Es por eso que los delfines no pueden ser intervenidos quirúrgicamente ya que, si se los anestesiara, simplemente morirían ahogados por no respirar.
Por el mismo motivo los delfines no pueden dormir de la forma en que nosotros lo hacemos. Cuando los humanos nos sumergimos en el sueño, "apagamos" nuestro cerebro al mismo tiempo que nuestra respiración involuntaria se establece en un ritmo más lento y profundo.
Los delfines, al tener que ordenarle a su cuerpo que respire, no pueden "apagarse" de esta forma. Por otro lado si su cerebro se bloqueara por completo estarían corriendo un serio riesgo al convertirse en presa fácil de los depredadores. Sin embargo el descanso es indispensable para la supervivencia de cualquier especie.
Cuando los delfines duermen apagan sólo la mitad de su cerebro. La otra mitad está atenta a la respiración y dispuesta a emprender la huída ante una presencia indeseable. Por las noches los delfines duermen flotando verticales en la superficie, como si fueran un palo de madera pesada en el agua, asomando solo el espiráculo que les permite el intercambio gaseoso.
Pero, las noches y un sueño tan ligero no son suficientes para este animal que gasta tanta energía en conseguir el alimento diario.
Es por eso que ellos suelen tomar largas siestas, de hecho los delfines emplean casi un tercio del tiempo en descansar.
Hace poco en el Mar Rojo, al sur de la Península del Sinaí, tuve la oportunidad de presenciar una verdadera siesta de un grupo de unos nueve individuos de delfín nariz de botella (Flipper). El grupo, aletargado, se movía casi imperceptiblemente por un fondo de arena a unos nueve metros de profundidad. Los animales estaban muy unidos entre si, en el medio del grupo, protegidos por los adultos, había dos cachorros pequeños.
Ellos repetían un ruta circular de unos 500 metros de diámetro pasando siempre por el mismo lugar muy lentamente. Sus ojos no estaban cerrados totalmente pero se habían convertido apenas en una línea inexpresiva.
Cada seis o siete minutos el grupo ascendía como con desgano hacia la superficie, tomaban una bocanada de aire fresco y con la misma parsimonia volvían al fondo de arena. Indudablemente, el lento movimiento les permitía un interesante descanso muscular pero, parte de su cerebro debía estar atento para coordinar la respiración, seguir la ruta prefijada y mantenerse unidos. Mientras tanto dos juveniles rondaban al grupo que descansaba. Ellos se movían más ágilmente alrededor del clan e incluso se acercaban a nosotros husmeando nuestras cámaras fotográficas.
Seguramente se trataba de "guardias" que patrullaban los alrededores dispuestos a dar aviso ante cualquier enemigo que se acercara.
Flotar en el mar en silencio, respirando por un esnorkel apenas a un metro de una familia de delfines que están durmiendo la siesta es una de esas experiencias que nos amigan con la vida. Pero lo que más me llamó la atención en ese momento es que los "guardias" no alertaron a los durmientes de nuestra presencia, nunca nos consideraron una amenaza.
Incluso se acercaban a nosotros con infantil curiosidad mirándonos fijamente a los ojos, desnudando nuestras emocionadas almas.
¡Qué buen ejemplo para nosotros los seres humanos!
En la vida no podemos dormir totalmente, hablando en términos espirituales. Necesitamos estar en estado de vela o con compañeros que nos ayudan porque se mantienen en vigilia. Hay un enemigo de nuestras almas y necesitamos estar en un estado de alerta espiritual aún en tiempo de descanso.
Mateo 24:42 Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor.
Mateo 26:41 Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.
Por el mismo motivo los delfines no pueden dormir de la forma en que nosotros lo hacemos. Cuando los humanos nos sumergimos en el sueño, "apagamos" nuestro cerebro al mismo tiempo que nuestra respiración involuntaria se establece en un ritmo más lento y profundo.
Los delfines, al tener que ordenarle a su cuerpo que respire, no pueden "apagarse" de esta forma. Por otro lado si su cerebro se bloqueara por completo estarían corriendo un serio riesgo al convertirse en presa fácil de los depredadores. Sin embargo el descanso es indispensable para la supervivencia de cualquier especie.
Cuando los delfines duermen apagan sólo la mitad de su cerebro. La otra mitad está atenta a la respiración y dispuesta a emprender la huída ante una presencia indeseable. Por las noches los delfines duermen flotando verticales en la superficie, como si fueran un palo de madera pesada en el agua, asomando solo el espiráculo que les permite el intercambio gaseoso.
Pero, las noches y un sueño tan ligero no son suficientes para este animal que gasta tanta energía en conseguir el alimento diario.
Es por eso que ellos suelen tomar largas siestas, de hecho los delfines emplean casi un tercio del tiempo en descansar.
Hace poco en el Mar Rojo, al sur de la Península del Sinaí, tuve la oportunidad de presenciar una verdadera siesta de un grupo de unos nueve individuos de delfín nariz de botella (Flipper). El grupo, aletargado, se movía casi imperceptiblemente por un fondo de arena a unos nueve metros de profundidad. Los animales estaban muy unidos entre si, en el medio del grupo, protegidos por los adultos, había dos cachorros pequeños.
Ellos repetían un ruta circular de unos 500 metros de diámetro pasando siempre por el mismo lugar muy lentamente. Sus ojos no estaban cerrados totalmente pero se habían convertido apenas en una línea inexpresiva.
Cada seis o siete minutos el grupo ascendía como con desgano hacia la superficie, tomaban una bocanada de aire fresco y con la misma parsimonia volvían al fondo de arena. Indudablemente, el lento movimiento les permitía un interesante descanso muscular pero, parte de su cerebro debía estar atento para coordinar la respiración, seguir la ruta prefijada y mantenerse unidos. Mientras tanto dos juveniles rondaban al grupo que descansaba. Ellos se movían más ágilmente alrededor del clan e incluso se acercaban a nosotros husmeando nuestras cámaras fotográficas.
Seguramente se trataba de "guardias" que patrullaban los alrededores dispuestos a dar aviso ante cualquier enemigo que se acercara.
Flotar en el mar en silencio, respirando por un esnorkel apenas a un metro de una familia de delfines que están durmiendo la siesta es una de esas experiencias que nos amigan con la vida. Pero lo que más me llamó la atención en ese momento es que los "guardias" no alertaron a los durmientes de nuestra presencia, nunca nos consideraron una amenaza.
Incluso se acercaban a nosotros con infantil curiosidad mirándonos fijamente a los ojos, desnudando nuestras emocionadas almas.
¡Qué buen ejemplo para nosotros los seres humanos!
En la vida no podemos dormir totalmente, hablando en términos espirituales. Necesitamos estar en estado de vela o con compañeros que nos ayudan porque se mantienen en vigilia. Hay un enemigo de nuestras almas y necesitamos estar en un estado de alerta espiritual aún en tiempo de descanso.
Mateo 24:42 Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor.
Mateo 26:41 Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.
19 oct 2010
ALZA LA VISTA
Cuando yo estaba estudiando en la universidad, una de las materias que tuve que tomar era la de Atletismo. Una de las áreas en esa materia era el Salto de Longitud. Mi maestro, que era excelente, nos puso todos a saltar una vez sin decirnos nada.
Después de que cada uno había saltado, nos dijo que todos cometimos un error clásico y básico. Dijo que al pisar la línea de despegue, todos nos fijamos en la arena a dónde nos íbamos a aterrizar.
-"Quiero que hagan una cosa diferente en el siguiente salto", dijo mi maestro.
Todos pensamos que nos iba a decir que teníamos que correr más rápido o saltar más fuerte o algo semejante. Qué sorpresa nos dio cuando nos dijo que lo único que quería que hiciéramos diferente esta vez era, en el momento de pisar la línea de despegue, "¡levanta la cabeza y ALZA LA VISTA! Eso va a jalar tu cuerpo en un ángulo que les permitirá tener una mayor longitud en su salto," dijo mi maestro.
Muchas veces estamos tan enfocados en las cosas de este mundo y en nuestras propias vidas, que nuestros "saltos de fe" son tan pequeños. Ahí es cuando tenemos que levantar la cabeza y alzar la vista, "puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe". Sólo entonces vamos a hacer grandes cosas en el Señor.
Scott P. Brown
Juan 4:35 "¿No decís vosotros: Aún faltan cuatro meses para que llegue la siega? He aquí os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega."
Después de que cada uno había saltado, nos dijo que todos cometimos un error clásico y básico. Dijo que al pisar la línea de despegue, todos nos fijamos en la arena a dónde nos íbamos a aterrizar.
-"Quiero que hagan una cosa diferente en el siguiente salto", dijo mi maestro.
Todos pensamos que nos iba a decir que teníamos que correr más rápido o saltar más fuerte o algo semejante. Qué sorpresa nos dio cuando nos dijo que lo único que quería que hiciéramos diferente esta vez era, en el momento de pisar la línea de despegue, "¡levanta la cabeza y ALZA LA VISTA! Eso va a jalar tu cuerpo en un ángulo que les permitirá tener una mayor longitud en su salto," dijo mi maestro.
Muchas veces estamos tan enfocados en las cosas de este mundo y en nuestras propias vidas, que nuestros "saltos de fe" son tan pequeños. Ahí es cuando tenemos que levantar la cabeza y alzar la vista, "puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe". Sólo entonces vamos a hacer grandes cosas en el Señor.
Scott P. Brown
Juan 4:35 "¿No decís vosotros: Aún faltan cuatro meses para que llegue la siega? He aquí os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega."
12 oct 2010
TÚ ERES UN CAMPEÓN
¿Sabes qué se necesita para ser mamá?
Bueno podría darme argumento como: para ser mamá primero se necesita ser responsable, tener madurez física como intelectual, planificar bien... etc. Pero la verdad básicamente lo que necesitas para ser mamá es un "papá". ¿Cierto?
Bien ahora que ya sabemos lo que se necesita para ser mamá dime, ¿cómo se hace un bebé? Bueno para nadie es un secreto que para engendrar un bebé ambos padres aportan células importantes ¿Correcto?
¿Cuáles son? La madre aporta algo que se llama óvulo y papá aporta algo que se llama esperma en el cual viajan los espermatozoides.
Ahora bien, luego de esta introducción... dime ahora... ¿cuántos espermatozoides compiten para llegar al óvulo de la madre? ...uno, dos, diez,... ¿cuántos? Millones, tras millones, tras millones. ¡correcto!
¿Hasta aquí estamos de acuerdo?, ahora dime...de esos millones que compiten, ¿cuántos fecundan el óvulo?, medio millón, diez, doce, cinco? Dime ¿cuántos? Permíteme recordártelo UNO... el más capaz el más rápido, el más fuerte, el que le ganó a esos millones.
¿Sabes? En esa carrera no hay premio para el segundo lugar... es decir, en millones sólo uno alcanza el precio de la vida, el campeón o la campeona, es decir, Tú. Desde el momento en que eres concebido en el vientre de tu madre ya traes la casta de campeón o campeona, ya eres un ganador.
Los malos resultados son tan sólo experiencias. ¡La vida no admite fracasos!
Y quién te hizo Campeón? Dios. Porque has nacido con propósito y es un propósito alto y único. Entonces, qué haces lamentándote y sintiéndote un fracasado? Vamos, Levántate. Mira a quien te hizo. Adóralo, sírvele y continuemos la batalla porque eres un Campeón.
Y dijo David a Saúl: No desmaye el corazón de ninguno a causa de él; tu siervo irá y peleará contra este filisteo. 1 Samuel 17:32.
Entonces dijo David al filisteo: Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre del Señor de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado. 1 Samuel 17:45.
Bueno podría darme argumento como: para ser mamá primero se necesita ser responsable, tener madurez física como intelectual, planificar bien... etc. Pero la verdad básicamente lo que necesitas para ser mamá es un "papá". ¿Cierto?
Bien ahora que ya sabemos lo que se necesita para ser mamá dime, ¿cómo se hace un bebé? Bueno para nadie es un secreto que para engendrar un bebé ambos padres aportan células importantes ¿Correcto?
¿Cuáles son? La madre aporta algo que se llama óvulo y papá aporta algo que se llama esperma en el cual viajan los espermatozoides.
Ahora bien, luego de esta introducción... dime ahora... ¿cuántos espermatozoides compiten para llegar al óvulo de la madre? ...uno, dos, diez,... ¿cuántos? Millones, tras millones, tras millones. ¡correcto!
¿Hasta aquí estamos de acuerdo?, ahora dime...de esos millones que compiten, ¿cuántos fecundan el óvulo?, medio millón, diez, doce, cinco? Dime ¿cuántos? Permíteme recordártelo UNO... el más capaz el más rápido, el más fuerte, el que le ganó a esos millones.
¿Sabes? En esa carrera no hay premio para el segundo lugar... es decir, en millones sólo uno alcanza el precio de la vida, el campeón o la campeona, es decir, Tú. Desde el momento en que eres concebido en el vientre de tu madre ya traes la casta de campeón o campeona, ya eres un ganador.
Los malos resultados son tan sólo experiencias. ¡La vida no admite fracasos!
Y quién te hizo Campeón? Dios. Porque has nacido con propósito y es un propósito alto y único. Entonces, qué haces lamentándote y sintiéndote un fracasado? Vamos, Levántate. Mira a quien te hizo. Adóralo, sírvele y continuemos la batalla porque eres un Campeón.
Y dijo David a Saúl: No desmaye el corazón de ninguno a causa de él; tu siervo irá y peleará contra este filisteo. 1 Samuel 17:32.
Entonces dijo David al filisteo: Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre del Señor de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado. 1 Samuel 17:45.
5 oct 2010
Un héroe curado
LEA: 1 Pedro 3:8-17
No os amedrentéis por temor de ellos, ni os conturbéis. —1 Pedro 3:14
El cabo Desmond Doss fue el primer objetor de conciencia en ganar la Medalla de Honor del Congreso, la condecoración militar más importante en los Estados Unidos. Doss era un consagrado seguidor de Cristo y creía que no debía matar a otras personas, pero deseaba servir a su país; entonces, se ofreció para trabajar como médico. Durante el entrenamiento en el regimiento, los demás soldados se burlaban de él porque se negaba a disparar un rifle. Lo ridiculizaban cuando leía la Biblia y se arrodillaba junto a su cama por la noche para orar. Sin embargo, en combate, la historia cambió.
En mayo de 1945, durante la batalla de Okinawa, en la Segunda Guerra Mundial, Doss arriesgó varias veces su vida para rescatar a cientos de hombres heridos. Por sus acciones generosas, se ganó la gratitud y el respeto de sus antiguos críticos y de aquellos cuyas vidas había salvado.
Frente a la crítica injusta, Pedro les dijo a sus compañeros cristianos: «Mas también si alguna cosa padecéis por causa de la justicia, bienaventurados sois. Por tanto, no os amedrentéis por temor de ellos, ni os conturbéis» (1 Pedro 3:14). Los instó a honrar a Dios en sus corazones y a estar preparados para responder de manera respetuosa a todo el que preguntara sobre la esperanza que ellos tenían (v. 15).
Que nuestra respuesta a un mundo sufriente, que suele ser hostil a Cristo, sea tal que demuestre el amor de Dios.
Devolver bien por bien es humano; devolver bien por mal es divino.
No os amedrentéis por temor de ellos, ni os conturbéis. —1 Pedro 3:14
El cabo Desmond Doss fue el primer objetor de conciencia en ganar la Medalla de Honor del Congreso, la condecoración militar más importante en los Estados Unidos. Doss era un consagrado seguidor de Cristo y creía que no debía matar a otras personas, pero deseaba servir a su país; entonces, se ofreció para trabajar como médico. Durante el entrenamiento en el regimiento, los demás soldados se burlaban de él porque se negaba a disparar un rifle. Lo ridiculizaban cuando leía la Biblia y se arrodillaba junto a su cama por la noche para orar. Sin embargo, en combate, la historia cambió.
En mayo de 1945, durante la batalla de Okinawa, en la Segunda Guerra Mundial, Doss arriesgó varias veces su vida para rescatar a cientos de hombres heridos. Por sus acciones generosas, se ganó la gratitud y el respeto de sus antiguos críticos y de aquellos cuyas vidas había salvado.
Frente a la crítica injusta, Pedro les dijo a sus compañeros cristianos: «Mas también si alguna cosa padecéis por causa de la justicia, bienaventurados sois. Por tanto, no os amedrentéis por temor de ellos, ni os conturbéis» (1 Pedro 3:14). Los instó a honrar a Dios en sus corazones y a estar preparados para responder de manera respetuosa a todo el que preguntara sobre la esperanza que ellos tenían (v. 15).
Que nuestra respuesta a un mundo sufriente, que suele ser hostil a Cristo, sea tal que demuestre el amor de Dios.
Devolver bien por bien es humano; devolver bien por mal es divino.
28 sept 2010
La Lucha de la Mariposa
Qué tienen las mariposas en común con el espíritu humano? Conozcamos a Maggie, una esposa y madre de edad mediana, que estaba a punto de averiguarlo.
Maggie no era rica como una millonaria ni pobre a la manera de los desposeídos. Ella vivía una vida promedio y cómoda. Se hizo aun mejor cuando le llegó una hermosa bebita. Ella y su esposo se aseguraron que su hija tuviera satisfechas sus necesidades y que pudiesen llevarla de vacaciones a la playa cada año.
Maggie era socia en el negocio de su esposo. Ambos tenían distintas responsabilidades lo que mantenía todo en balance. Un día, el negocio de su esposo sufrió un golpe devastador, y en un período de tres años, el negocio se vino abajo. Su esposo tuvo que reinventarse por completo y anhelaba cumplir sus sueños con una nueva vocación.
Ella se sentía feliz por él y lo apoyaba plenamente, pero el dinero seguía sin llegar.
Maggie comenzó a sentirse culpable de no contribuir ingreso alguno. Había pasado bastante tiempo desde que había trabajado fuera del hogar para alguien más. Resulta innecesario decir que ella estaba aterrada pero todavía tenía fe que todo saldría bien. Comenzó a buscar empleo y descubrió que llenar las solicitudes era algo difícil, especialmente la parte que pedía referencias de empleo.
Mantengamos en mente que ella había estado auto-empleada con su esposo por casi 20 años. Sentía como que eso no contaba para nada ya que nunca había sido llamada para una entrevista.
Para el tiempo en que buscaba empleo su madre enfermó más de lo que estaba y acabó en el hospital por una semana. Una vez que la madre de Maggie regresó a casa, se convirtió en la ayudante de su madre un día a la semana.
Ella hacía las compras, cambiaba las sábanas, aspiraba las alfombras y hacía otras cosas que su madre ya no estaba en condiciones de hacer. Por supuesto que su madre le pagaba por su tiempo y esfuerzo pero todavía sentía que necesitaba hallar otra fuente de ingreso.
Una de las primeras solicitudes que había llenado finalmente pagó dividendos. Pasó la entrevista con altas calificaciones y se le dijo que ella era "exactamente" lo que estaban buscando. Aunque era tan solo un tiempo parcial era exactamente lo que ella quería.
Era importante para ella estar en casa cuando su hija regresaba del colegio. Le dijeron que estarían en contacto cuando el calendario estuviese listo. Sabiendo que tenía el empleo la hizo sentir contenta y productiva de nuevo.
En unas cuantas semanas, sin embargo, recibió un correo electrónico diciendo que la compañía había cambiado el empleo a uno de tiempo completo y que ya no estaba calificada. Maggie quedó devastada. Se sintió traicionada y que le habían mentido. Esa noche estaba sola ya que su esposo e hija habían salido. Agradeció la soledad y quería ahogar sus penas en un baño caliente de burbujas.
Tal y como lo esperaba, comenzó a llorar, suavemente al comienzo por el dolor de sentirse rechazada. Tres largos años de lucha finalmente la habían colmado. Entonces se llenó de ira; molesta con todo desde las circunstancias que la habían llevado allí, hasta con Dios mismo. Ella lloró más duro y gritó: "¿Qué quieres que haga?" Estaba convencida de que Dios la había abandonado.
Cuando pudo dejar de llorar, quedó exhausta y se rindió. Fue en ese momento que una idea silenciosa le llegó de ofrecer ayuda casera a los ancianos.
Usando otro talento con las computadoras, imprimió varias volantes y tarjetas y las distribuyó en su iglesia, abarroterías y aún colocó un pequeño anuncio en el periódico. En una semana tenía dos nuevos clientes.
Ahora, aunque no es la Gerente General de una gran compañía o una poderosa empresaria, se siente feliz y productiva de nuevo. Así que, ¿realmente la había abandonado Dios? Busquemos en la naturaleza tanto las lecciones como la respuesta. Antes de que una mariposa pueda emerger de su crisálida tiene que atravesar mucha lucha. Sí, lucha.
Cada vez que se abalanza para escapar, los ácidos son removidos de sus alas. Si alguien se acercase y rompiese la crisálida, la mariposa moriría por causa de esos ácidos. En esencia la lucha es necesaria para que la mariposa sobreviva. Entonces en la quietud, cuando la lucha finaliza, la mariposa puede salir y compartir su belleza con el mundo.
Nosotros los humanos no somos diferentes. Hay tiempos en que necesitamos luchar para despojarnos de los ácidos que constituyen la tristeza, el temor y la ira. Es sólo entonces, cuando quedamos exhaustos y quietos que podemos comenzar a escuchar el susurro de Dios.
Cuando las puertas se cierren delante de ti, no te des por vencido. Recuerda que más allá de las puertas cerradas está alguién capaz de abrirlas. Sólo aprende a esperar en él.
Entonces entrarán por las puertas de esta ciudad reyes y príncipes que se sentarán en el trono de David. Ellos y los príncipes entrarán montados en carros y caballos, acompañados por la gente de Judá y por los habitantes de Jerusalén, y esta ciudad será habitada para siempre. Jeremías 17:25.
El portero le abre la puerta, y las ovejas oyen su voz. Llama por nombre a las ovejas y las saca del redil. Juan 10:3.
Maggie no era rica como una millonaria ni pobre a la manera de los desposeídos. Ella vivía una vida promedio y cómoda. Se hizo aun mejor cuando le llegó una hermosa bebita. Ella y su esposo se aseguraron que su hija tuviera satisfechas sus necesidades y que pudiesen llevarla de vacaciones a la playa cada año.
Maggie era socia en el negocio de su esposo. Ambos tenían distintas responsabilidades lo que mantenía todo en balance. Un día, el negocio de su esposo sufrió un golpe devastador, y en un período de tres años, el negocio se vino abajo. Su esposo tuvo que reinventarse por completo y anhelaba cumplir sus sueños con una nueva vocación.
Ella se sentía feliz por él y lo apoyaba plenamente, pero el dinero seguía sin llegar.
Maggie comenzó a sentirse culpable de no contribuir ingreso alguno. Había pasado bastante tiempo desde que había trabajado fuera del hogar para alguien más. Resulta innecesario decir que ella estaba aterrada pero todavía tenía fe que todo saldría bien. Comenzó a buscar empleo y descubrió que llenar las solicitudes era algo difícil, especialmente la parte que pedía referencias de empleo.
Mantengamos en mente que ella había estado auto-empleada con su esposo por casi 20 años. Sentía como que eso no contaba para nada ya que nunca había sido llamada para una entrevista.
Para el tiempo en que buscaba empleo su madre enfermó más de lo que estaba y acabó en el hospital por una semana. Una vez que la madre de Maggie regresó a casa, se convirtió en la ayudante de su madre un día a la semana.
Ella hacía las compras, cambiaba las sábanas, aspiraba las alfombras y hacía otras cosas que su madre ya no estaba en condiciones de hacer. Por supuesto que su madre le pagaba por su tiempo y esfuerzo pero todavía sentía que necesitaba hallar otra fuente de ingreso.
Una de las primeras solicitudes que había llenado finalmente pagó dividendos. Pasó la entrevista con altas calificaciones y se le dijo que ella era "exactamente" lo que estaban buscando. Aunque era tan solo un tiempo parcial era exactamente lo que ella quería.
Era importante para ella estar en casa cuando su hija regresaba del colegio. Le dijeron que estarían en contacto cuando el calendario estuviese listo. Sabiendo que tenía el empleo la hizo sentir contenta y productiva de nuevo.
En unas cuantas semanas, sin embargo, recibió un correo electrónico diciendo que la compañía había cambiado el empleo a uno de tiempo completo y que ya no estaba calificada. Maggie quedó devastada. Se sintió traicionada y que le habían mentido. Esa noche estaba sola ya que su esposo e hija habían salido. Agradeció la soledad y quería ahogar sus penas en un baño caliente de burbujas.
Tal y como lo esperaba, comenzó a llorar, suavemente al comienzo por el dolor de sentirse rechazada. Tres largos años de lucha finalmente la habían colmado. Entonces se llenó de ira; molesta con todo desde las circunstancias que la habían llevado allí, hasta con Dios mismo. Ella lloró más duro y gritó: "¿Qué quieres que haga?" Estaba convencida de que Dios la había abandonado.
Cuando pudo dejar de llorar, quedó exhausta y se rindió. Fue en ese momento que una idea silenciosa le llegó de ofrecer ayuda casera a los ancianos.
Usando otro talento con las computadoras, imprimió varias volantes y tarjetas y las distribuyó en su iglesia, abarroterías y aún colocó un pequeño anuncio en el periódico. En una semana tenía dos nuevos clientes.
Ahora, aunque no es la Gerente General de una gran compañía o una poderosa empresaria, se siente feliz y productiva de nuevo. Así que, ¿realmente la había abandonado Dios? Busquemos en la naturaleza tanto las lecciones como la respuesta. Antes de que una mariposa pueda emerger de su crisálida tiene que atravesar mucha lucha. Sí, lucha.
Cada vez que se abalanza para escapar, los ácidos son removidos de sus alas. Si alguien se acercase y rompiese la crisálida, la mariposa moriría por causa de esos ácidos. En esencia la lucha es necesaria para que la mariposa sobreviva. Entonces en la quietud, cuando la lucha finaliza, la mariposa puede salir y compartir su belleza con el mundo.
Nosotros los humanos no somos diferentes. Hay tiempos en que necesitamos luchar para despojarnos de los ácidos que constituyen la tristeza, el temor y la ira. Es sólo entonces, cuando quedamos exhaustos y quietos que podemos comenzar a escuchar el susurro de Dios.
Cuando las puertas se cierren delante de ti, no te des por vencido. Recuerda que más allá de las puertas cerradas está alguién capaz de abrirlas. Sólo aprende a esperar en él.
Entonces entrarán por las puertas de esta ciudad reyes y príncipes que se sentarán en el trono de David. Ellos y los príncipes entrarán montados en carros y caballos, acompañados por la gente de Judá y por los habitantes de Jerusalén, y esta ciudad será habitada para siempre. Jeremías 17:25.
El portero le abre la puerta, y las ovejas oyen su voz. Llama por nombre a las ovejas y las saca del redil. Juan 10:3.
21 sept 2010
El Espíritu sobre las tinieblas.
En el principio creo Dios los cielos y la tierra, y la tierra estaba desordenada y vacía y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas. Génesis 1:1-2
Hoy damos gracias al Señor por todas sus bondades, con el optimismo y la fe que vienen de El estaremos enfrentando cada una de las circunstancias de nuestro diario vivir. El creador de todo lo que nuestros ojos ven, es el mismo creador de este día y sabemos que todo lo que Dios hace es bueno en gran manera.
Cuales situaciones se presentaran hoy en nuestro camino, el verso 2 dice que “la tierra estaba desordenada, vacía y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo” pero también dice que estaba en el mismo escenario el Espíritu de Dios en la faz de las aguas”, había dos situaciones diferentes y contrapuestas, desorden, vacío y tinieblas, así como abismo; pero también estaba el espíritu de Dios, movimiento y faz de las aguas.
Yo creo que quizá hoy enfrentaremos las mismas circunstancias; quizá hoy veremos desorden, vacío, abismo, tinieblas, en la calle, en la ciudad, en el trabajo, la oficina, o aun en nuestro hogar, pero también veremos la obra del espíritu de Dios, movimiento, señal de vida y agua, señal de frescura y reposo; sobre cuál de los dos escenarios fijaremos nuestros ojos?
Somos muy propensos a mirar de primer plano las tinieblas, el vacío y el desorden y eso abre ante nosotros la faz del abismo. Pero, porque mirar el abismo? Si nosotros no hemos sido hechos para el abismo, hemos sido hechos para el orden, la luz y la llenura, la plenitud de luz que nos envuelve.
Mientras miramos el abismo, no podemos mirar las aguas, nuestra mirada no ha sido hecha para contemplar dos mundos, solo uno, si miras a Dios, no podrás mirar al enemigo, si miras al enemigo, no podrás mirar a Dios, si miras el abismo no podrás mirar las aguas, pero si miras las aguas, no podrás mirar el abismo… Que miraras hoy?
Cuando miramos las aguas entonces veremos al espíritu de Dios y el verso dice que el espíritu de Dios se movía, y el movimiento es señal de vida, donde hay vida hay movimiento, y donde hay movimiento allí opera el Espíritu de Dios; no el espíritu de muerte.
Oh Padre, Gracias por permitirnos ver la obra de tu Espíritu y la faz de las aguas, a pesar del desorden, el vacío, las tinieblas y el abismo, que a veces quieren quitarnos la perspectiva de victoria y paz. Hoy queremos vivir en la faz de las aguas.
Hoy damos gracias al Señor por todas sus bondades, con el optimismo y la fe que vienen de El estaremos enfrentando cada una de las circunstancias de nuestro diario vivir. El creador de todo lo que nuestros ojos ven, es el mismo creador de este día y sabemos que todo lo que Dios hace es bueno en gran manera.
Cuales situaciones se presentaran hoy en nuestro camino, el verso 2 dice que “la tierra estaba desordenada, vacía y las tinieblas estaban sobre la faz del abismo” pero también dice que estaba en el mismo escenario el Espíritu de Dios en la faz de las aguas”, había dos situaciones diferentes y contrapuestas, desorden, vacío y tinieblas, así como abismo; pero también estaba el espíritu de Dios, movimiento y faz de las aguas.
Yo creo que quizá hoy enfrentaremos las mismas circunstancias; quizá hoy veremos desorden, vacío, abismo, tinieblas, en la calle, en la ciudad, en el trabajo, la oficina, o aun en nuestro hogar, pero también veremos la obra del espíritu de Dios, movimiento, señal de vida y agua, señal de frescura y reposo; sobre cuál de los dos escenarios fijaremos nuestros ojos?
Somos muy propensos a mirar de primer plano las tinieblas, el vacío y el desorden y eso abre ante nosotros la faz del abismo. Pero, porque mirar el abismo? Si nosotros no hemos sido hechos para el abismo, hemos sido hechos para el orden, la luz y la llenura, la plenitud de luz que nos envuelve.
Mientras miramos el abismo, no podemos mirar las aguas, nuestra mirada no ha sido hecha para contemplar dos mundos, solo uno, si miras a Dios, no podrás mirar al enemigo, si miras al enemigo, no podrás mirar a Dios, si miras el abismo no podrás mirar las aguas, pero si miras las aguas, no podrás mirar el abismo… Que miraras hoy?
Cuando miramos las aguas entonces veremos al espíritu de Dios y el verso dice que el espíritu de Dios se movía, y el movimiento es señal de vida, donde hay vida hay movimiento, y donde hay movimiento allí opera el Espíritu de Dios; no el espíritu de muerte.
Oh Padre, Gracias por permitirnos ver la obra de tu Espíritu y la faz de las aguas, a pesar del desorden, el vacío, las tinieblas y el abismo, que a veces quieren quitarnos la perspectiva de victoria y paz. Hoy queremos vivir en la faz de las aguas.
14 sept 2010
Cargando el venado
CARGANDO EL VENADO.
Estaba un hombre a la orilla del camino sentado en una piedra, bajo la sombra de un frondoso Apamate.
Se le miraba triste, meditando cabizbajo; casi, casi a punto de soltar el llanto.
Así lo encontró su compadre y amigo de toda la vida, quien al verlo en tales fachas, le preguntó cual era el motivo, para que él se encontrara en situación tan deprimente.
Compadre, la desconsiderada de tu comadre! Ella es la culpable de mi situación ¡Tu comadre! Esta noche la mato la desaparezco, pero de que se muere, se muere.
No digas eso compadre, mejor dígame, porqué la quiere matar, a lo mejor te puedo ayudar a encontrar una mejor solución al problema.
El compadre, después de respirar profundo y conseguir la calma, empezó su relato…..
Mira compadre, tú sabes que somos muy pobres y en mi humilde rancho la única forma de acompañar los frijoles es con un pedazo de carne que consigo en el monte cuando salgo de cacería.
Me voy con mi escopeta, paso varios días de penalidades, arriesgándome con los peligros del monte, esquivando víboras y tigres, soportar la terrible comezón que me producen las garrapatas, los piquetes de moscos-
Aguantar cómo se me mete hasta los huesos el frío de las noches. Luego, por fin, si la suerte me socorre y logro cazar un venado, todavía tengo que cargarlo en mis espaldas todo el largo camino de regreso al rancho y subir la cuesta de la loma hasta llegar a mi casa.
Todavía no termino de llegar cuando aparece mi señora con el cuchillo en la mano e inmediatamente empieza a repartir el venado entre los vecinos y sus familiares.
Que una pierna pa' doña Juana, Que otra pa' doña Cleo, Que este lomito pa' mi mamá, que esto pa'llá, Que las costillitas para mi hermana y a los dos o tres dias de nuevo sin nada que comer y ahí voy de tonto otra vez de cacería.
¡Pero ya me cansé y esta noche mínimo las desmechoneo!
El compadre de aquél pobre desdichado, después de meditar un momento, le dio la solución:
° --Invita a tu mujer a cargar el venado.
--¿¡Qué!?
Sí, llevate a la comadre de caceria, No más no le digas las penurias que pasas para llevar el venadoa tu casa . Mejor píntasela bonito. No le hables de caminos empedrados, ni de los bichos, ni los peligros, ni del frío ni el calor.
Dile que la invitas a la cacería para que los dos disfruten juntos de los bellos paisajes, del esplendor de las estrellas que te cobijan en la noche, De los manantiales cristalinos que reflejarían románticamente sus imágenes,
De la graciosa manera en que camina el venado, como si fuera un bailarín de ballet,
De el dulce canto de los grillos y los pajarillos silvestres, en fin, pintale bonita la cosa.
El compadre siguió el consejo. Por supuesto la convenció.
La mujer, entusiasmada, se fue con la falda larga hasta el tobillo, poco a poco se le desagarraba con las puas en el camino y al cruzar el primer "aguamal" se redujo a minifalda porque la prenda quedó desgarrada.
La blusa le quedó toda jodida, los zapatos se le rompieron por las piedras y las espinas la hicieron sangrar.
Sele pegaron por todo el cuerpo garrapatas y bichos. El fuerte sol le quemó la piel. El pelo se le maltrató: le quedó tieso como estropajo. Las manos llenas de ampollas y llagas que se le hicieron al abrirse paso entre el espeso monte.
Toda vuelta mierda y sin aliento, estuvo a punto de sufrir un infarto al toparse con una enorme víbora.
Por fin, después de tantos martirios, encontraron al venado. El hombre sigiloso se acercó a su presa, y localizó el blanco justo para liquidar al escurridizo animal. ¡Bang! Y el venado cayó muerto.
La mujer no cabía de júbilo pensando que su sufrimiento había terminado, pero no era así.
Ahora, mi amor, quiero que cargues el venado para que veas lo bonito que se siente -- le dijo el hombre masticando con una expresión rabiosa en cada una de sus palabras.
La mujer casi se desmaya ante la mirada asesina de su marido, pero ante la desesperación por regresar a su casa no tuvo aliento ni para replicar, cargó el venado en su espalda hasta su casa.
casi muerta con las piernas temblando, jadeando y a punto de reventarle el corazón, llegó y tiró el animal en la sala de su casa.
Sus pequeños hijos y sus vecinos, salieron a recibir a la pareja de cazadores y acostumbrados a la repartición, gritaron los niños a su mamá con alegría:
Mamá, mama!! Vamos a repartir el venado, la mamá de Huguito está esperando por un apierna del venado!!!.
--¿Mami qué pedazo le llevo a mi tía?, le dijo otro.
La mujer tirada en el piso, hizo un esfuerzo sobrehumano para levantar la cabeza y con los ojos inyectados de sangre volteó a ver a los niños y agarrando aire hasta por las orejas, les gritó:
¡¡¡ Este venado no me lo toca NADIEEEE !!! y tú Huguito, ve y dile a tu mamá que se vaya a la Porra!!!!! El que toque este Venado lo Mato!!!!!!!!!!!
"MORALEJA"
Para valorar el esfuerzo ajeno y respetar la real dimensión del trabajo de los demás, todos debemos aprender a "cargar el venado".
Muchos tienen riquezas, empresas y comodidades porque durante años cargaron muuuuchos venados para llegar a donde están ahora…
Y muchos otros como la comadre del cuento siempre esperan cual hienas a que llegue el vecino, el amigo, el conocido o el compañero de trabajo, con el venado a cuesta para caerle y desgarrarlo, sin importar el esfuerzo que les ha costado conseguirlo
La experiencia adquirida con el paso de los años nos ha enseñado.
Que solo se valora aquello que se ha adquirido como resultado de nuestro arduo trabajo,
Que solo cuidamos aquello que nos ha costado esfuerzo, sudor y sacrificio.
Estaba un hombre a la orilla del camino sentado en una piedra, bajo la sombra de un frondoso Apamate.
Se le miraba triste, meditando cabizbajo; casi, casi a punto de soltar el llanto.
Así lo encontró su compadre y amigo de toda la vida, quien al verlo en tales fachas, le preguntó cual era el motivo, para que él se encontrara en situación tan deprimente.
Compadre, la desconsiderada de tu comadre! Ella es la culpable de mi situación ¡Tu comadre! Esta noche la mato la desaparezco, pero de que se muere, se muere.
No digas eso compadre, mejor dígame, porqué la quiere matar, a lo mejor te puedo ayudar a encontrar una mejor solución al problema.
El compadre, después de respirar profundo y conseguir la calma, empezó su relato…..
Mira compadre, tú sabes que somos muy pobres y en mi humilde rancho la única forma de acompañar los frijoles es con un pedazo de carne que consigo en el monte cuando salgo de cacería.
Me voy con mi escopeta, paso varios días de penalidades, arriesgándome con los peligros del monte, esquivando víboras y tigres, soportar la terrible comezón que me producen las garrapatas, los piquetes de moscos-
Aguantar cómo se me mete hasta los huesos el frío de las noches. Luego, por fin, si la suerte me socorre y logro cazar un venado, todavía tengo que cargarlo en mis espaldas todo el largo camino de regreso al rancho y subir la cuesta de la loma hasta llegar a mi casa.
Todavía no termino de llegar cuando aparece mi señora con el cuchillo en la mano e inmediatamente empieza a repartir el venado entre los vecinos y sus familiares.
Que una pierna pa' doña Juana, Que otra pa' doña Cleo, Que este lomito pa' mi mamá, que esto pa'llá, Que las costillitas para mi hermana y a los dos o tres dias de nuevo sin nada que comer y ahí voy de tonto otra vez de cacería.
¡Pero ya me cansé y esta noche mínimo las desmechoneo!
El compadre de aquél pobre desdichado, después de meditar un momento, le dio la solución:
° --Invita a tu mujer a cargar el venado.
--¿¡Qué!?
Sí, llevate a la comadre de caceria, No más no le digas las penurias que pasas para llevar el venadoa tu casa . Mejor píntasela bonito. No le hables de caminos empedrados, ni de los bichos, ni los peligros, ni del frío ni el calor.
Dile que la invitas a la cacería para que los dos disfruten juntos de los bellos paisajes, del esplendor de las estrellas que te cobijan en la noche, De los manantiales cristalinos que reflejarían románticamente sus imágenes,
De la graciosa manera en que camina el venado, como si fuera un bailarín de ballet,
De el dulce canto de los grillos y los pajarillos silvestres, en fin, pintale bonita la cosa.
El compadre siguió el consejo. Por supuesto la convenció.
La mujer, entusiasmada, se fue con la falda larga hasta el tobillo, poco a poco se le desagarraba con las puas en el camino y al cruzar el primer "aguamal" se redujo a minifalda porque la prenda quedó desgarrada.
La blusa le quedó toda jodida, los zapatos se le rompieron por las piedras y las espinas la hicieron sangrar.
Sele pegaron por todo el cuerpo garrapatas y bichos. El fuerte sol le quemó la piel. El pelo se le maltrató: le quedó tieso como estropajo. Las manos llenas de ampollas y llagas que se le hicieron al abrirse paso entre el espeso monte.
Toda vuelta mierda y sin aliento, estuvo a punto de sufrir un infarto al toparse con una enorme víbora.
Por fin, después de tantos martirios, encontraron al venado. El hombre sigiloso se acercó a su presa, y localizó el blanco justo para liquidar al escurridizo animal. ¡Bang! Y el venado cayó muerto.
La mujer no cabía de júbilo pensando que su sufrimiento había terminado, pero no era así.
Ahora, mi amor, quiero que cargues el venado para que veas lo bonito que se siente -- le dijo el hombre masticando con una expresión rabiosa en cada una de sus palabras.
La mujer casi se desmaya ante la mirada asesina de su marido, pero ante la desesperación por regresar a su casa no tuvo aliento ni para replicar, cargó el venado en su espalda hasta su casa.
casi muerta con las piernas temblando, jadeando y a punto de reventarle el corazón, llegó y tiró el animal en la sala de su casa.
Sus pequeños hijos y sus vecinos, salieron a recibir a la pareja de cazadores y acostumbrados a la repartición, gritaron los niños a su mamá con alegría:
Mamá, mama!! Vamos a repartir el venado, la mamá de Huguito está esperando por un apierna del venado!!!.
--¿Mami qué pedazo le llevo a mi tía?, le dijo otro.
La mujer tirada en el piso, hizo un esfuerzo sobrehumano para levantar la cabeza y con los ojos inyectados de sangre volteó a ver a los niños y agarrando aire hasta por las orejas, les gritó:
¡¡¡ Este venado no me lo toca NADIEEEE !!! y tú Huguito, ve y dile a tu mamá que se vaya a la Porra!!!!! El que toque este Venado lo Mato!!!!!!!!!!!
"MORALEJA"
Para valorar el esfuerzo ajeno y respetar la real dimensión del trabajo de los demás, todos debemos aprender a "cargar el venado".
Muchos tienen riquezas, empresas y comodidades porque durante años cargaron muuuuchos venados para llegar a donde están ahora…
Y muchos otros como la comadre del cuento siempre esperan cual hienas a que llegue el vecino, el amigo, el conocido o el compañero de trabajo, con el venado a cuesta para caerle y desgarrarlo, sin importar el esfuerzo que les ha costado conseguirlo
La experiencia adquirida con el paso de los años nos ha enseñado.
Que solo se valora aquello que se ha adquirido como resultado de nuestro arduo trabajo,
Que solo cuidamos aquello que nos ha costado esfuerzo, sudor y sacrificio.
7 sept 2010
EL TIEMPO DE TOMAS
Lectura: Juan 20:24-28
Un Joven estaba luchando con su fe. Después de crecer en un hogar donde lo amaron y lo criaron de una manera piadosa, permitió que las malas decisiones y las circunstancias lo alejaran del Señor. Aunque había afirmado conocer a Jesús cuando era un niño, ahora luchaba con la incredulidad.
Un día, mientras hablaba con él, le dije: “Se que caminaste con el Señor por largo tiempo, pero justo ahora no estás tan seguro acerca de Jesús y la fe”. ¿Puedo decirte que creo que te encuentras en el “tiempo de Tomás” en tu vida”.
Él sabía que Tomás era uno de los doce apóstoles y que había confiado abiertamente en Cristo por varios años. Le recordé a este joven que después, de la muerde Jesús, Tomás dudó de que Él realmente hubiese resucitado de la tumba. Pero ocho días después, el Señor se le apareció a Tomás, le mostró sus cicatrices y le dijo que dejara de dudar y creyera. Finalmente, listo para abandonar sus dudas, Tomás dijo: “Señor mío, y Dios mío”.
¿Será posible que te encuentres en el “tiempo de Tomás”; en un momento en el que te parece difícil sentirte cerca de Jesús, tal vez incluso dudando de Él? Jesús está esperándote. Extiende tu brazo y toma su mano marcada por los clavos.
Un hijo de Dios siempre es bienvenido a casa.
Un Joven estaba luchando con su fe. Después de crecer en un hogar donde lo amaron y lo criaron de una manera piadosa, permitió que las malas decisiones y las circunstancias lo alejaran del Señor. Aunque había afirmado conocer a Jesús cuando era un niño, ahora luchaba con la incredulidad.
Un día, mientras hablaba con él, le dije: “Se que caminaste con el Señor por largo tiempo, pero justo ahora no estás tan seguro acerca de Jesús y la fe”. ¿Puedo decirte que creo que te encuentras en el “tiempo de Tomás” en tu vida”.
Él sabía que Tomás era uno de los doce apóstoles y que había confiado abiertamente en Cristo por varios años. Le recordé a este joven que después, de la muerde Jesús, Tomás dudó de que Él realmente hubiese resucitado de la tumba. Pero ocho días después, el Señor se le apareció a Tomás, le mostró sus cicatrices y le dijo que dejara de dudar y creyera. Finalmente, listo para abandonar sus dudas, Tomás dijo: “Señor mío, y Dios mío”.
¿Será posible que te encuentres en el “tiempo de Tomás”; en un momento en el que te parece difícil sentirte cerca de Jesús, tal vez incluso dudando de Él? Jesús está esperándote. Extiende tu brazo y toma su mano marcada por los clavos.
Un hijo de Dios siempre es bienvenido a casa.
31 ago 2010
El panda tirador
LEA: 2 Timoteo 2:1-15
Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero […] que usa bien la palabra de verdad. —2 Timoteo 2:15
En su entretenido libro Come, dispara y se va, Lynne Truss se lamenta del problema del mal uso de la puntuación. Muchas veces, esto también se extiende a las traducciones. Truss narra la historia de un panda que entra en un café, pide un emparedado, lo come y, luego, saca una pistola y comienza a disparar. Cuando un mozo le pregunta por qué actuó así, el animal le entrega una guía sobre vida silvestre, mal puntuada y mal traducida, y le dice que busque la descripción de un panda. Decía:
«Panda: Mamífero de gran tamaño, color blanco y negro, parecido a un oso, nativo de China. Come, dispara y se va».
Colocar una coma después de la palabra come, en inglés eat, puede confundir por completo al traductor. Las palabras dispara (en inglés, shoot, también significa brotes) y se va (en inglés, leaves, también significa hojas) se usaron erróneamente en lugar de aludir a plantas para comer. En realidad, la guía debía decir: «Come brotes y hojas».
El correcto uso del idioma también es importante para el estudio bíblico. Pablo lo describió así: «usa bien la palabra de verdad» (2 Timoteo 2:15). La frase «usa bien» se empleaba para describir a un artesano talentoso que cortaba algo derecho. En el contexto espiritual, significa un estudio diligente y minucioso, guiado por Espíritu Santo; enseñar la verdad de manera directa y correcta. Esta debe ser la prioridad de todo creyente aplicado.
Sé aplicado para estudiar la Biblia y aplícala a tu vida.
Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero […] que usa bien la palabra de verdad. —2 Timoteo 2:15
En su entretenido libro Come, dispara y se va, Lynne Truss se lamenta del problema del mal uso de la puntuación. Muchas veces, esto también se extiende a las traducciones. Truss narra la historia de un panda que entra en un café, pide un emparedado, lo come y, luego, saca una pistola y comienza a disparar. Cuando un mozo le pregunta por qué actuó así, el animal le entrega una guía sobre vida silvestre, mal puntuada y mal traducida, y le dice que busque la descripción de un panda. Decía:
«Panda: Mamífero de gran tamaño, color blanco y negro, parecido a un oso, nativo de China. Come, dispara y se va».
Colocar una coma después de la palabra come, en inglés eat, puede confundir por completo al traductor. Las palabras dispara (en inglés, shoot, también significa brotes) y se va (en inglés, leaves, también significa hojas) se usaron erróneamente en lugar de aludir a plantas para comer. En realidad, la guía debía decir: «Come brotes y hojas».
El correcto uso del idioma también es importante para el estudio bíblico. Pablo lo describió así: «usa bien la palabra de verdad» (2 Timoteo 2:15). La frase «usa bien» se empleaba para describir a un artesano talentoso que cortaba algo derecho. En el contexto espiritual, significa un estudio diligente y minucioso, guiado por Espíritu Santo; enseñar la verdad de manera directa y correcta. Esta debe ser la prioridad de todo creyente aplicado.
Sé aplicado para estudiar la Biblia y aplícala a tu vida.
24 ago 2010
¡Corre!
LEA: 1 Corintios 9:19-27
¿No sabéis que […] en el estadio, todos […] corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis. —1 Corintios 9:24
En la película Carrozas de Fuego, ganadora de varios premios, uno de los personajes es el legendario corredor velocista británico Harold Abrahams. Harold está obsesionado por ganar; pero, en las eliminatorias para las Olimpíadas de 1924, en la carrera de 100 metros, es rotundamente vencido por su rival, Eric Liddell. Entonces, reacciona con una profunda decepción. Cuando su novia Sybil trata de animarlo, él dice enojado: «Yo corro para ganar. Si no puedo ganar, ¡no corro!». Ella le responde con sabiduría: «Si no corres, no puedes ganar».
La vida está llena de reveses, y nosotros, como creyentes, no estamos excluidos de experimentar decepciones que nos llevan a querer rendirnos. Sin embargo, en la carrera de la vida cristiana, Pablo nos desafía a seguir corriendo. Les dice a los corintios: «¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis» (1 Corintios 9:24). Debemos correr con fidelidad, dice Pablo, estimulados por saber que corremos para honrar a nuestro Rey y que recibiremos de Él una corona eterna.
Si flaqueamos en esta carrera, si dejamos de servir a Dios o cedemos al pecado ante las dificultades, corremos el riesgo de perder una rica recompensa que podríamos haber recibido si hubiésemos corrido de la mejor manera que podemos.
Sybil tenía razón. «Si no corres, no puedes ganar».
Mejor que ganar cualquier medalla será escuchar al Maestro decir: «¡Bien hecho!».
¿No sabéis que […] en el estadio, todos […] corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis. —1 Corintios 9:24
En la película Carrozas de Fuego, ganadora de varios premios, uno de los personajes es el legendario corredor velocista británico Harold Abrahams. Harold está obsesionado por ganar; pero, en las eliminatorias para las Olimpíadas de 1924, en la carrera de 100 metros, es rotundamente vencido por su rival, Eric Liddell. Entonces, reacciona con una profunda decepción. Cuando su novia Sybil trata de animarlo, él dice enojado: «Yo corro para ganar. Si no puedo ganar, ¡no corro!». Ella le responde con sabiduría: «Si no corres, no puedes ganar».
La vida está llena de reveses, y nosotros, como creyentes, no estamos excluidos de experimentar decepciones que nos llevan a querer rendirnos. Sin embargo, en la carrera de la vida cristiana, Pablo nos desafía a seguir corriendo. Les dice a los corintios: «¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis» (1 Corintios 9:24). Debemos correr con fidelidad, dice Pablo, estimulados por saber que corremos para honrar a nuestro Rey y que recibiremos de Él una corona eterna.
Si flaqueamos en esta carrera, si dejamos de servir a Dios o cedemos al pecado ante las dificultades, corremos el riesgo de perder una rica recompensa que podríamos haber recibido si hubiésemos corrido de la mejor manera que podemos.
Sybil tenía razón. «Si no corres, no puedes ganar».
Mejor que ganar cualquier medalla será escuchar al Maestro decir: «¡Bien hecho!».
17 ago 2010
La vida engañosa
LA VIDA ENGAÑOSA
Lectura 2 Timoteo 3:10-17
Has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por fe que es en Cristo Jesús. 2 Timoteo 3:15
Para Corea del Sur, el año 2007 fue catalogado como el “Año de la vida engañosa”, debido a los numerosos escándalos en dicho país que involucraron a académicos falsos y políticos corruptos. Por medio de una encuesta 340 catedráticos seleccionaron la frase en chino “ja-gi-gi-in” (el autoengaño y el engaño a los demás) para resumir el año.
No debe sorprendernos escuchar cosas así acerca del engaño. El apóstol Pablo escribió en 2 Timoteo 3:13: “Más los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados”. Engañar es hacer que los demás crean una falsedad como verdad y aceptar lo malo como bueno.
Nuestra defensa contra el engaño es conocer la Palabra de Dios, por cuanto “toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia (verso 16). Corregir es enmendar lo que está mal, e instruir es dar a conocer lo que está bien. La Palabra de Dios no sólo nos hace ser conscientes de los males, sino también nos induce y nos enseña a hacer lo que está bien.
¿Tienes como buen propósito caminar rectamente delante de Dios y los demás y estar “enteramente preparado para toda buena obra”? (Verso 17). Luego lee y aplica la Palabra de Dios, pidiéndole al Señor que te haga una persona integra.
Cuanto más meditemos en las Escrituras tanto más fácilmente detectaremos cualquier error.
Lectura 2 Timoteo 3:10-17
Has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por fe que es en Cristo Jesús. 2 Timoteo 3:15
Para Corea del Sur, el año 2007 fue catalogado como el “Año de la vida engañosa”, debido a los numerosos escándalos en dicho país que involucraron a académicos falsos y políticos corruptos. Por medio de una encuesta 340 catedráticos seleccionaron la frase en chino “ja-gi-gi-in” (el autoengaño y el engaño a los demás) para resumir el año.
No debe sorprendernos escuchar cosas así acerca del engaño. El apóstol Pablo escribió en 2 Timoteo 3:13: “Más los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados”. Engañar es hacer que los demás crean una falsedad como verdad y aceptar lo malo como bueno.
Nuestra defensa contra el engaño es conocer la Palabra de Dios, por cuanto “toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia (verso 16). Corregir es enmendar lo que está mal, e instruir es dar a conocer lo que está bien. La Palabra de Dios no sólo nos hace ser conscientes de los males, sino también nos induce y nos enseña a hacer lo que está bien.
¿Tienes como buen propósito caminar rectamente delante de Dios y los demás y estar “enteramente preparado para toda buena obra”? (Verso 17). Luego lee y aplica la Palabra de Dios, pidiéndole al Señor que te haga una persona integra.
Cuanto más meditemos en las Escrituras tanto más fácilmente detectaremos cualquier error.
11 ago 2010
!Vivela!
Lectura Ezequiel 33:30-33
Y he aquí que tú eres a ellos como cantor de amores, […] y oirán tus palabras, pero no las pondrán por obra. Ezequiel 33:32.
Cada año, una de mis metas es leer toda la Biblia. Mientras estaba apuntándola entre mis buenos propósitos de año nuevo, reparé en un marcador de libros sobre mi escritorio. En una de sus caras aparecía un breve texto animando a recibir niños de acogida. En la otra estaban palabras con referencia a dicho llamado: “No te conformes con leerlo. Vívelo. Niños reales. Historias reales. Vida real”. Las personas que produjeron el marcador de libros sabían con cuanta facilidad absorbemos información sin actuar al respecto. Ellos querían que las personas respondieran.
La lectura periódica de la palabra de Dios es una práctica digna, pero no es un fin en si misma. El profeta Ezequiel se dirigió a una audiencia a la que le encantaba escuchar pero que se negaba a actuar. El señor le dijo a Ezequiel: “Y he aquí que tú eres a ellos como cantor de amores, hermoso de voz y que canta bien; y oirán tus palabras, pero no las pondrán por obra” (33:32).
Jesús dijo: “Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca” Mateo 7:24.
¿Cómo leeremos cada uno de nosotros la Biblia este año? ¿La leeremos rápidamente para alcanzar la meta de terminarla? ¿O la leeremos con el objetivo de hacer lo que dice? No te conformes con leerla ¡Vívela!
El valor de la Biblia consiste no sólo en conocerla sino en obedecerla.
Y he aquí que tú eres a ellos como cantor de amores, […] y oirán tus palabras, pero no las pondrán por obra. Ezequiel 33:32.
Cada año, una de mis metas es leer toda la Biblia. Mientras estaba apuntándola entre mis buenos propósitos de año nuevo, reparé en un marcador de libros sobre mi escritorio. En una de sus caras aparecía un breve texto animando a recibir niños de acogida. En la otra estaban palabras con referencia a dicho llamado: “No te conformes con leerlo. Vívelo. Niños reales. Historias reales. Vida real”. Las personas que produjeron el marcador de libros sabían con cuanta facilidad absorbemos información sin actuar al respecto. Ellos querían que las personas respondieran.
La lectura periódica de la palabra de Dios es una práctica digna, pero no es un fin en si misma. El profeta Ezequiel se dirigió a una audiencia a la que le encantaba escuchar pero que se negaba a actuar. El señor le dijo a Ezequiel: “Y he aquí que tú eres a ellos como cantor de amores, hermoso de voz y que canta bien; y oirán tus palabras, pero no las pondrán por obra” (33:32).
Jesús dijo: “Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca” Mateo 7:24.
¿Cómo leeremos cada uno de nosotros la Biblia este año? ¿La leeremos rápidamente para alcanzar la meta de terminarla? ¿O la leeremos con el objetivo de hacer lo que dice? No te conformes con leerla ¡Vívela!
El valor de la Biblia consiste no sólo en conocerla sino en obedecerla.
3 ago 2010
NO DESPERDICIES TU AIRE
Lectura Génesis 2:1-7
Todo lo que respires alabe a JAH. Salmo 150:6
Si tomase un puñado de tierra y lo soplara, todo lo que conseguiría de ello sería que mi cara se ensuciase. Pero cuando Dios lo hizo, obtuvo un ser humano vivo y respirando capaz de pensar, sentir, soñar, amar, reproducirse y vivir para siempre.
Como yo soy uno de esos seres humanos uso expresiones tales como que “se me corta” la respiración, que “contengo” el aliento, o que es mejor “no gastar” aire, pero eso son sólo expresiones idiomáticas del lenguaje. Me es imposible no gastar aire y guardarlo para usarlo después. Si no uso el aire que tengo ahora, lo perderé y puede que incluso pierda la consciencia.
Cuando Dios sopló aliento de vida en Adán, le dio más que vida; le dio una razón par vivir: ¡Adorar! Tal y como lo dijo el salmista: “Todo lo que respira alabe a JAH” Salmo 150:6.
Esto significa que desperdiciamos nuestro aire cuando lo usamos para algo que no honra a Aquel en quien “vivimos, y nos movemos, y somos” Hechos 17:28.
Aunque no podemos soplarle vida a un puñado de tierra, podemos usar nuestro aliento para pronunciar palabras de consuelo, cantar cánticos de alabanza y correr a ayudar a los enfermos y a los oprimidos. Cuando usamos nuestro aliento para honrar a nuestro Creador con nuestra combinación única de talentos, habilidades y oportunidades, jamás desperdiciaremos nuestro aire.
Todo lo que soy y lo que tengo se lo debo a Jesús.
Todo lo que respires alabe a JAH. Salmo 150:6
Si tomase un puñado de tierra y lo soplara, todo lo que conseguiría de ello sería que mi cara se ensuciase. Pero cuando Dios lo hizo, obtuvo un ser humano vivo y respirando capaz de pensar, sentir, soñar, amar, reproducirse y vivir para siempre.
Como yo soy uno de esos seres humanos uso expresiones tales como que “se me corta” la respiración, que “contengo” el aliento, o que es mejor “no gastar” aire, pero eso son sólo expresiones idiomáticas del lenguaje. Me es imposible no gastar aire y guardarlo para usarlo después. Si no uso el aire que tengo ahora, lo perderé y puede que incluso pierda la consciencia.
Cuando Dios sopló aliento de vida en Adán, le dio más que vida; le dio una razón par vivir: ¡Adorar! Tal y como lo dijo el salmista: “Todo lo que respira alabe a JAH” Salmo 150:6.
Esto significa que desperdiciamos nuestro aire cuando lo usamos para algo que no honra a Aquel en quien “vivimos, y nos movemos, y somos” Hechos 17:28.
Aunque no podemos soplarle vida a un puñado de tierra, podemos usar nuestro aliento para pronunciar palabras de consuelo, cantar cánticos de alabanza y correr a ayudar a los enfermos y a los oprimidos. Cuando usamos nuestro aliento para honrar a nuestro Creador con nuestra combinación única de talentos, habilidades y oportunidades, jamás desperdiciaremos nuestro aire.
Todo lo que soy y lo que tengo se lo debo a Jesús.
20 jul 2010
Oración fiel
LEA: 1 Timoteo 2:1-7
[Oren] por los reyes y por todos los que están en eminencia. —1 Timoteo 2:2
En junio de 2009, Emma Gray murió a los 95 años de edad. Durante más de dos décadas, había sido encargada de la limpieza en una casa grande. Todas las noches, mientras hacía las tareas, oraba pidiendo bendiciones, sabiduría y protección para el hombre para quien trabajaba.
Aunque trabajó en el mismo lugar durante 24 años, los ocupantes de la residencia cambiaban cada cuatro, más o menos. Durante ese tiempo, Emma elevó sus oraciones nocturnas a favor de seis presidentes de los Estados Unidos: Eisenhower, Kennedy, Johnson, Nixon, Ford y Carter.
Si bien tenía preferencia por algunos de ellos, igualmente oró por todos. Ella seguía las instrucciones que se nos dan en 1 Timoteo 2 en cuanto a orar «por todos los que están en eminencia» (v. 2). Estos versículos continúan diciendo que vivir «quieta y reposadamente», y ser una persona piadosa y reverente «es bueno y agradable delante de Dios […], el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad» (vv. 2-4).
Puesto que Dios «oye la oración de los justos» (Proverbios 15:29), ¡quién sabe cómo respondió Él las oraciones fieles de Emma! En Proverbios 21:1, leemos: «Como los repartimientos de las aguas, así está el corazón del rey en la mano de Jehová; a todo lo que quiere lo inclina».
Tal como Emma, nosotros también debemos orar por nuestros líderes. ¿Hay alguien por quien Dios te está llamando a orar hoy?
Para influir a los líderes a favor de Dios, intercede ante Dios a favor de esos líderes.
[Oren] por los reyes y por todos los que están en eminencia. —1 Timoteo 2:2
En junio de 2009, Emma Gray murió a los 95 años de edad. Durante más de dos décadas, había sido encargada de la limpieza en una casa grande. Todas las noches, mientras hacía las tareas, oraba pidiendo bendiciones, sabiduría y protección para el hombre para quien trabajaba.
Aunque trabajó en el mismo lugar durante 24 años, los ocupantes de la residencia cambiaban cada cuatro, más o menos. Durante ese tiempo, Emma elevó sus oraciones nocturnas a favor de seis presidentes de los Estados Unidos: Eisenhower, Kennedy, Johnson, Nixon, Ford y Carter.
Si bien tenía preferencia por algunos de ellos, igualmente oró por todos. Ella seguía las instrucciones que se nos dan en 1 Timoteo 2 en cuanto a orar «por todos los que están en eminencia» (v. 2). Estos versículos continúan diciendo que vivir «quieta y reposadamente», y ser una persona piadosa y reverente «es bueno y agradable delante de Dios […], el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad» (vv. 2-4).
Puesto que Dios «oye la oración de los justos» (Proverbios 15:29), ¡quién sabe cómo respondió Él las oraciones fieles de Emma! En Proverbios 21:1, leemos: «Como los repartimientos de las aguas, así está el corazón del rey en la mano de Jehová; a todo lo que quiere lo inclina».
Tal como Emma, nosotros también debemos orar por nuestros líderes. ¿Hay alguien por quien Dios te está llamando a orar hoy?
Para influir a los líderes a favor de Dios, intercede ante Dios a favor de esos líderes.
13 jul 2010
La buena historia
LEA: Lucas 23:44–24:3
Y hallaron removida la piedra del sepulcro; y entrando, no hallaron el cuerpo del Señor Jesús. —Lucas 24:2-3
Según un experimento realizado en la Universidad de Chicago, la gente tiende a recordar más las imágenes negativas. Aunque declaran que quieren alejarse del aluvión de noticias malas que transmiten los medios de comunicación, este estudio indica que sus mentes son atraídas hacia este tipo de historias.
A Katherine Hankey (1834–1911) le interesaba más la «buena noticia». Deseaba profundamente que las mujeres jóvenes conocieran a Cristo. En 1866, se enfermó gravemente. Mientras yacía en cama, pensaba en aquellas a quienes les había compartido la historia de la redención en Jesús, y deseaba que alguien la visitara y la consolara con «la antigua historia». Entonces, escribió la poesía que luego se convirtió en un himno:
Nunca nos cansamos de escuchar la historia que nos dice que Dios, en Su gran amor, envió a Su único Hijo a esta tierra (Juan 3:16). Jesús vivió una vida perfecta, cargó nuestro pecado al morir en la cruz y, tres días después, resucitó (Lucas 23:44–24:3). Al aceptarlo como Salvador, recibimos vida eterna y nos convertimos en hijos de Dios (Juan 1:12).
Cuenta la antigua historia de Jesús y de Su amor. Se necesitan buenas noticias.
La buena noticia de Cristo es la mejor noticia del mundo.
Y hallaron removida la piedra del sepulcro; y entrando, no hallaron el cuerpo del Señor Jesús. —Lucas 24:2-3
Según un experimento realizado en la Universidad de Chicago, la gente tiende a recordar más las imágenes negativas. Aunque declaran que quieren alejarse del aluvión de noticias malas que transmiten los medios de comunicación, este estudio indica que sus mentes son atraídas hacia este tipo de historias.
A Katherine Hankey (1834–1911) le interesaba más la «buena noticia». Deseaba profundamente que las mujeres jóvenes conocieran a Cristo. En 1866, se enfermó gravemente. Mientras yacía en cama, pensaba en aquellas a quienes les había compartido la historia de la redención en Jesús, y deseaba que alguien la visitara y la consolara con «la antigua historia». Entonces, escribió la poesía que luego se convirtió en un himno:
Nunca nos cansamos de escuchar la historia que nos dice que Dios, en Su gran amor, envió a Su único Hijo a esta tierra (Juan 3:16). Jesús vivió una vida perfecta, cargó nuestro pecado al morir en la cruz y, tres días después, resucitó (Lucas 23:44–24:3). Al aceptarlo como Salvador, recibimos vida eterna y nos convertimos en hijos de Dios (Juan 1:12).
Cuenta la antigua historia de Jesús y de Su amor. Se necesitan buenas noticias.
La buena noticia de Cristo es la mejor noticia del mundo.
8 jul 2010
Negación plausible
LEA: Salmo 51:1-10
Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón. —1 Samuel 16:7
En respuesta a las acusaciones de los medios de comunicación por escándalo e indecencia, el político culpable respondió con el siguiente pretexto: «No recuerdo tales acontecimientos». No obstante, este fue otro intento de una figura pública de aplicar una estrategia llamada «negación plausible». Ocurre cuando un individuo trata de crear una red de protección personal buscando convencer a los demás de que desconocía los sucesos en cuestión. Otra persona es imputada y se convierte en el chivo expiatorio que paga por los agravios del culpable.
A veces los creyentes tienen su propia clase de negación plausible. Declaramos desconocer nuestra conducta equivocada, ponemos excusas o culpamos a otros; pero Dios sabe la verdad. La Biblia nos dice: «El hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón» (1 Samuel 16:7). Esto es cierto cuando el corazón es puro y también cuando está corrompido y encubierto con falsas declaraciones de inocencia. Podemos engañar a otras personas que sólo nos ven por fuera, pero Dios conoce la realidad de nuestro corazón, sea bueno o malo.
Por lo tanto, es sabio confesar con humildad nuestras ofensas al Señor. Él desea que admitamos la verdad (Salmo 51:6). La única manera de librarnos del pecado y restaurar nuestra comunión con Dios es reconocerlo y confesárselo a Él (vv. 3-4).
Podemos conseguir engañar a otros, pero Dios conoce nuestro corazón.
Jehová no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón. —1 Samuel 16:7
En respuesta a las acusaciones de los medios de comunicación por escándalo e indecencia, el político culpable respondió con el siguiente pretexto: «No recuerdo tales acontecimientos». No obstante, este fue otro intento de una figura pública de aplicar una estrategia llamada «negación plausible». Ocurre cuando un individuo trata de crear una red de protección personal buscando convencer a los demás de que desconocía los sucesos en cuestión. Otra persona es imputada y se convierte en el chivo expiatorio que paga por los agravios del culpable.
A veces los creyentes tienen su propia clase de negación plausible. Declaramos desconocer nuestra conducta equivocada, ponemos excusas o culpamos a otros; pero Dios sabe la verdad. La Biblia nos dice: «El hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón» (1 Samuel 16:7). Esto es cierto cuando el corazón es puro y también cuando está corrompido y encubierto con falsas declaraciones de inocencia. Podemos engañar a otras personas que sólo nos ven por fuera, pero Dios conoce la realidad de nuestro corazón, sea bueno o malo.
Por lo tanto, es sabio confesar con humildad nuestras ofensas al Señor. Él desea que admitamos la verdad (Salmo 51:6). La única manera de librarnos del pecado y restaurar nuestra comunión con Dios es reconocerlo y confesárselo a Él (vv. 3-4).
Podemos conseguir engañar a otros, pero Dios conoce nuestro corazón.
1 jul 2010
29 jun 2010
Detenerse a ayudar
LEA: Lucas 10:30-37
Amarás […] a tu prójimo como a ti mismo. —Lucas 10:27
El Dr. Scott Kurtzman, jefe de cirugía del Waterbury Hospital, en Connecticut, iba camino a dar una conferencia cuando presenció un terrible accidente que involucró 20 vehículos. El doctor se puso inmediatamente en acción, se abrió paso entre los trozos de metal, y comenzó a gritar: «¿Quién necesita ayuda?». Después de prestar asistencia durante 90 minutos, y una vez que las víctimas fueron llevadas a hospitales regionales, el Dr. Kurtzman comentó: «Una persona con capacitación como la mía, simplemente no puede pasar de largo sin atender a una persona herida. Me niego a vivir mi vida sin actuar así».
Jesús relató una parábola sobre un hombre que se detuvo a ayudar a otro (Lucas 10:30-37). Un judío había sido atrapado en una emboscada, desnudado, robado y dejado por muerto. Un sacerdote judío y un ayudante del templo pasaron por allí, vieron al hombre y cruzaron al otro lado del camino. Después pasó un samaritano despreciado, vio al hombre y sintió una tremenda compasión. Su compasión se convirtió en acción: le curó las heridas y se las vendó, lo llevó a una posada, lo cuidó mientras pudo, pagó todos los gastos y después le prometió al posadero que regresaría para pagar cualquier otro gasto adicional que surgiera.
A nuestro alrededor hay personas que están sufriendo. Movidos por la compasión que genera su sufrimiento, seamos de aquellos que se detienen a ayudar.
La compasión siempre es sinónimo de actividad.
Amarás […] a tu prójimo como a ti mismo. —Lucas 10:27
El Dr. Scott Kurtzman, jefe de cirugía del Waterbury Hospital, en Connecticut, iba camino a dar una conferencia cuando presenció un terrible accidente que involucró 20 vehículos. El doctor se puso inmediatamente en acción, se abrió paso entre los trozos de metal, y comenzó a gritar: «¿Quién necesita ayuda?». Después de prestar asistencia durante 90 minutos, y una vez que las víctimas fueron llevadas a hospitales regionales, el Dr. Kurtzman comentó: «Una persona con capacitación como la mía, simplemente no puede pasar de largo sin atender a una persona herida. Me niego a vivir mi vida sin actuar así».
Jesús relató una parábola sobre un hombre que se detuvo a ayudar a otro (Lucas 10:30-37). Un judío había sido atrapado en una emboscada, desnudado, robado y dejado por muerto. Un sacerdote judío y un ayudante del templo pasaron por allí, vieron al hombre y cruzaron al otro lado del camino. Después pasó un samaritano despreciado, vio al hombre y sintió una tremenda compasión. Su compasión se convirtió en acción: le curó las heridas y se las vendó, lo llevó a una posada, lo cuidó mientras pudo, pagó todos los gastos y después le prometió al posadero que regresaría para pagar cualquier otro gasto adicional que surgiera.
A nuestro alrededor hay personas que están sufriendo. Movidos por la compasión que genera su sufrimiento, seamos de aquellos que se detienen a ayudar.
La compasión siempre es sinónimo de actividad.
22 jun 2010
Dame una mano
LEA: Salmo 139:7-12
Esté tu mano pronta para socorrerme, porque tus mandamientos he escogido. —Salmo 119:173
Hace poco, estaba pescando con unos amigos y me metí en una corriente de agua que era demasiado fuerte para mis viejas piernas. No tendría que haberlo hecho, ya que es bien sabido que uno no puede meterse en corrientes de las cuales no puede salir.
Sentí esa sensación de pánico que uno experimenta cuando se da cuenta de que está en un grave problema. Un paso más, y sería arrastrado por el agua.
Hice lo único que se me ocurrió: le grité a un amigo que estaba cerca, que es más joven y más fuerte que yo. «¡Oye, Pedro! —exclamé—, ¡por favor, dame una mano!». Mi amigo caminó por la corriente, extendió su mano fornida y tiró hasta llevarme adonde el agua estaba tranquila.
Unos días después, mientras leía el Salmo 119, me encontré con el versículo 173: «Esté tu mano pronta para socorrerme». Entonces, pensé en aquel día en el medio de la corriente de agua y en otros en que me «metí» en situaciones difíciles, sobreestimando mis débiles capacidades y poniendo en peligro a mis seres queridos y a mí. Quizá hoy te encuentres en una situación similar.
Hay ayuda cerca, un Amigo que es mucho más fuerte que tú y que yo; uno cuya mano puede asirnos (Salmo 139:10). El salmista también dice acerca de Él: «Tuyo es el brazo potente; fuerte es tu mano, exaltada tu diestra» (89:13). Puedes clamar a Dios: «¡Dame una mano!», y Él se te acercará de inmediato.
Cuando nos golpea la adversidad, Dios está listo para fortalecernos.
Esté tu mano pronta para socorrerme, porque tus mandamientos he escogido. —Salmo 119:173
Hace poco, estaba pescando con unos amigos y me metí en una corriente de agua que era demasiado fuerte para mis viejas piernas. No tendría que haberlo hecho, ya que es bien sabido que uno no puede meterse en corrientes de las cuales no puede salir.
Sentí esa sensación de pánico que uno experimenta cuando se da cuenta de que está en un grave problema. Un paso más, y sería arrastrado por el agua.
Hice lo único que se me ocurrió: le grité a un amigo que estaba cerca, que es más joven y más fuerte que yo. «¡Oye, Pedro! —exclamé—, ¡por favor, dame una mano!». Mi amigo caminó por la corriente, extendió su mano fornida y tiró hasta llevarme adonde el agua estaba tranquila.
Unos días después, mientras leía el Salmo 119, me encontré con el versículo 173: «Esté tu mano pronta para socorrerme». Entonces, pensé en aquel día en el medio de la corriente de agua y en otros en que me «metí» en situaciones difíciles, sobreestimando mis débiles capacidades y poniendo en peligro a mis seres queridos y a mí. Quizá hoy te encuentres en una situación similar.
Hay ayuda cerca, un Amigo que es mucho más fuerte que tú y que yo; uno cuya mano puede asirnos (Salmo 139:10). El salmista también dice acerca de Él: «Tuyo es el brazo potente; fuerte es tu mano, exaltada tu diestra» (89:13). Puedes clamar a Dios: «¡Dame una mano!», y Él se te acercará de inmediato.
Cuando nos golpea la adversidad, Dios está listo para fortalecernos.
15 jun 2010
No es justo
LEA: Salmo 103:1-10
No ha hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades, ni nos ha pagado conforme a nuestros pecados. —Salmo 103:10
«¡No es justo!» Ya sea que lo hayas dicho o que, al menos, lo hayas pensado, debes admitir que es difícil ver que alguien se sale con la suya y no recibe lo que merece. Esto lo aprendemos desde niños. Sólo hay que preguntarles a padres de adolescentes. Los chicos odian que a los hermanos no se los castigue por cosas por las que ellos recibieron una zurra. Por eso, siempre están chismorreando lo que hacen unos u otros. Pero, en realidad, nunca cambiamos. A nuestro modo de pensar, justicia significa que los pecadores merecen la ira de Dios y que nosotros, los buenos, merecemos Sus elogios.
Sin embargo, si Dios fuera sólo «justo», ¡todos seríamos consumidos por Su juicio! Podemos dar gracias por esto: «[Dios] no ha hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades» (Salmo 103:10). Deberíamos estar contentos, no malhumorados, de que Él prefiere la misericordia más que la justicia, y está dispuesto a extender Su gracia aun a aquellos que no la merecen y que están perdidos sin esperanza. Y, mientras pensamos en esto, ¿cuándo fue la última vez que permitimos que la misericordia triunfara sobre la justicia con respecto a alguien que nos ofendió?
No es la justicia de Dios, sino Su misericordia lo que hace que Él nos busque, para que haya fiesta en el cielo cuando somos hallados (Lucas
15:7). Personalmente, ¡estoy agradecido de que Dios no haya sido «justo» conmigo! Y tú, ¿qué piensas?
Podemos ser misericordiosos con los demás porque Dios lo ha sido con nosotros.
No ha hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades, ni nos ha pagado conforme a nuestros pecados. —Salmo 103:10
«¡No es justo!» Ya sea que lo hayas dicho o que, al menos, lo hayas pensado, debes admitir que es difícil ver que alguien se sale con la suya y no recibe lo que merece. Esto lo aprendemos desde niños. Sólo hay que preguntarles a padres de adolescentes. Los chicos odian que a los hermanos no se los castigue por cosas por las que ellos recibieron una zurra. Por eso, siempre están chismorreando lo que hacen unos u otros. Pero, en realidad, nunca cambiamos. A nuestro modo de pensar, justicia significa que los pecadores merecen la ira de Dios y que nosotros, los buenos, merecemos Sus elogios.
Sin embargo, si Dios fuera sólo «justo», ¡todos seríamos consumidos por Su juicio! Podemos dar gracias por esto: «[Dios] no ha hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades» (Salmo 103:10). Deberíamos estar contentos, no malhumorados, de que Él prefiere la misericordia más que la justicia, y está dispuesto a extender Su gracia aun a aquellos que no la merecen y que están perdidos sin esperanza. Y, mientras pensamos en esto, ¿cuándo fue la última vez que permitimos que la misericordia triunfara sobre la justicia con respecto a alguien que nos ofendió?
No es la justicia de Dios, sino Su misericordia lo que hace que Él nos busque, para que haya fiesta en el cielo cuando somos hallados (Lucas
15:7). Personalmente, ¡estoy agradecido de que Dios no haya sido «justo» conmigo! Y tú, ¿qué piensas?
Podemos ser misericordiosos con los demás porque Dios lo ha sido con nosotros.
8 jun 2010
Inolvidable
Natalie Cole es una de las mujeres con una voz más sensible y dulce. Yo la considero una de mis cantantes favoritas. Versionó una canción de su padre, Nat King Cole, la famosa “Unforgettable”, que con los “milagros” de la técnica logró cantar a dúo con él años después de que falleciera.
¿Recuerdas el estribillo?
“Eres inolvidable
En todos los sentidos,
Inolvidable para siempre” (1)
Y aunque es una canción de amor, y es obvio que está dedicada a quien ocupa un lugar muy importante en el corazón, yo quiero dedicarla a todos los que están leyendo ahora esta historia.
No creas que me he vuelto loco: sólo estoy recordando lo que cada uno de nosotros significamos para Dios, nuestro Creador.
Para El, todos somos inolvidables, únicos, hechos con el cariño del Rey de Reyes, y reflejando en parte la imagen de nuestro Dios.
Aún a pesar de todos nuestros errores y nuestras equivocaciones, Dios sigue amándonos profundamente, y El es el único que nos conoce de veras y el que dice a nuestro corazón: “Tu has rescatado mi alma de la muerte, y mis ojos de las lágrimas…” (2).
- Lágrimas cuando nos encontramos solos, sin nadie que comprenda lo que ocurre en nuestra vida.
- Lágrimas de angustia por el pasado, el presente o el futuro, por situaciones que no podemos controlar y que parecen destruirnos.
- Lágrimas de desesperación, cuando hemos perdido lo más precioso que teníamos, y quizás no vuelva más.
- Lágrimas de incomprensión, cuando nos esforzamos en hacer algo bien, y sólo recibimos críticas y burlas.
- Lágrimas por creer que nuestra existencia no tiene sentido…
Tú eres inolvidable. Estés dónde estés y seas quien seas. Dios te conoce y te ama, y somos muchos más los que sinceramente pensamos lo mismo. No lo olvides.
¿Recuerdas el estribillo?
“Eres inolvidable
En todos los sentidos,
Inolvidable para siempre” (1)
Y aunque es una canción de amor, y es obvio que está dedicada a quien ocupa un lugar muy importante en el corazón, yo quiero dedicarla a todos los que están leyendo ahora esta historia.
No creas que me he vuelto loco: sólo estoy recordando lo que cada uno de nosotros significamos para Dios, nuestro Creador.
Para El, todos somos inolvidables, únicos, hechos con el cariño del Rey de Reyes, y reflejando en parte la imagen de nuestro Dios.
Aún a pesar de todos nuestros errores y nuestras equivocaciones, Dios sigue amándonos profundamente, y El es el único que nos conoce de veras y el que dice a nuestro corazón: “Tu has rescatado mi alma de la muerte, y mis ojos de las lágrimas…” (2).
- Lágrimas cuando nos encontramos solos, sin nadie que comprenda lo que ocurre en nuestra vida.
- Lágrimas de angustia por el pasado, el presente o el futuro, por situaciones que no podemos controlar y que parecen destruirnos.
- Lágrimas de desesperación, cuando hemos perdido lo más precioso que teníamos, y quizás no vuelva más.
- Lágrimas de incomprensión, cuando nos esforzamos en hacer algo bien, y sólo recibimos críticas y burlas.
- Lágrimas por creer que nuestra existencia no tiene sentido…
Tú eres inolvidable. Estés dónde estés y seas quien seas. Dios te conoce y te ama, y somos muchos más los que sinceramente pensamos lo mismo. No lo olvides.
6 jun 2010
1 jun 2010
Agentes de cambio
LEA: 2 Timoteo 2:19-26
Si alguno se limpia […], será instrumento para honra, santificado, útil al Señor, y dispuesto para toda buena obra. —2 Timoteo 2:21
Con cuatro años de seminario como experiencia, me lancé a mi primer ministerio con una amplia agenda de actividades. Como pastor nuevo, pensé que estaba allí para cambiar ese lugar. Sin embargo, Dios utilizó ese sitio para cambiarme a mí.
La junta directiva de la iglesia me respaldó, pero me mantenía implacablemente ocupado en detalles administrativos. Tuve que aprender a trabajar con líderes laicos, a ser cuidadoso en mi trabajo y a soñar con los demás.
A menudo, pensamos que Dios nos asignó la tarea de cambiar el mundo que nos rodea, cuando, en realidad, Él tiene interés en cambiarnos a nosotros.
¿Para qué? Para hacernos un «instrumento para honra, santificado, útil al Señor, y dispuesto para toda buena obra» (2 Timoteo 2:21). Dios suele utilizar a las personas más insólitas en los lugares más inverosímiles para enseñarnos algunas de las lecciones más difíciles de la vida. Y cuando pensamos que lo hemos logrado, Él tiene más cosas para enseñarnos.
Hace poco, entré en una nueva etapa del ministerio. Quizá sea un «veterano experimentado», pero todavía sigo aprendiendo, creciendo y asombrándome ante la manera en que Dios continúa moldeando este instrumento para Sus nobles propósitos.
Si quieres ser un agente de cambio, no resistas al verdadero Agente de cambio. ¡El Señor desea de todo corazón lo mejor para ti (y para Él)!
Si alguno se limpia […], será instrumento para honra, santificado, útil al Señor, y dispuesto para toda buena obra. —2 Timoteo 2:21
Con cuatro años de seminario como experiencia, me lancé a mi primer ministerio con una amplia agenda de actividades. Como pastor nuevo, pensé que estaba allí para cambiar ese lugar. Sin embargo, Dios utilizó ese sitio para cambiarme a mí.
La junta directiva de la iglesia me respaldó, pero me mantenía implacablemente ocupado en detalles administrativos. Tuve que aprender a trabajar con líderes laicos, a ser cuidadoso en mi trabajo y a soñar con los demás.
A menudo, pensamos que Dios nos asignó la tarea de cambiar el mundo que nos rodea, cuando, en realidad, Él tiene interés en cambiarnos a nosotros.
¿Para qué? Para hacernos un «instrumento para honra, santificado, útil al Señor, y dispuesto para toda buena obra» (2 Timoteo 2:21). Dios suele utilizar a las personas más insólitas en los lugares más inverosímiles para enseñarnos algunas de las lecciones más difíciles de la vida. Y cuando pensamos que lo hemos logrado, Él tiene más cosas para enseñarnos.
Hace poco, entré en una nueva etapa del ministerio. Quizá sea un «veterano experimentado», pero todavía sigo aprendiendo, creciendo y asombrándome ante la manera en que Dios continúa moldeando este instrumento para Sus nobles propósitos.
Si quieres ser un agente de cambio, no resistas al verdadero Agente de cambio. ¡El Señor desea de todo corazón lo mejor para ti (y para Él)!
26 may 2010
¿CÓMO REACCIONAMOS ANTE LA ADVERSIDAD?
El oro, para ser purificado, debe pasar por el fuego y el ser humano
necesita pruebas para pulir su carácter. Pero lo más importante es
cono reaccionamos frente a las pruebas
Una hija se quejaba a su padre acerca de su vida y como las cosas le
resultaban tan difíciles. No sabía como hacer para seguir adelante y
creía que se daría por vencida. Estaba cansada de luchar. Parecía que
cuando solucionaba un problema, aparecía otro.
Su padre, un chef de cocina, la llevó a su lugar de trabajo. Allí,
llenó tres ollas con agua y las colocó sobre fuego fuerte. Pronto el
agua de las tres ollas estaba hirviendo. En una colocó zanahorias,
en otra colocó huevos y en la última colocó granos de café, las dejó
hervir sin decir palabra.
La hija esperó impacientemente, preguntándose que estaría haciendo
su padre. A los veinte minutos, el padre apagó el fuego. Sacó las
zanahorias y las colocó en un plato. Sacó los huevos y los colocó en
otro. Sacó el café y lo puso en un tercer plato.
Mirando a su hija le dijo: "querida, ¿qué ves? ". "Zanahorias,
huevos y café" fue la respuesta. La hizo acercarse y le pidió que
tocara las Zanahorias. Ella lo hizo y noto que estaban blandas.
Luego le pidió que tomara un huevo y lo rompiera, luego de sacarle la
cascara, observó el huevo duro. Luego, le pidió que probara el café.
Ella sonrío mientras disfrutaba de su rico aroma.
Humildemente, la hija preguntó: " ¿Qué significa esto padre?". Él
le explicó que los tres elementos habían enfrentado la misma
adversidad: agua hirviendo, pero habían reaccionado en forma
diferente. La zanahoria llegó al agua fuerte, dura, pero después de
pasar por el agua hirviendo, se había vuelto débil, fácil de
deshacer. El huevo había llegado al agua, frágil. Su cascara fina
protegía su interior liquido. Pero, después de estar en agua
hirviendo, su interior se había endurecido. Los granos de café, sin
embargo, eran únicos... después de estar en el agua hirviendo,
habían cambiado al agua.
"¿Cuál eres tú? ", Le preguntó a su hija. "Cuándo la adversidad
llama a tu puerta, ¿cómo respondes?. ¿Eres una zanahoria, un huevo o
un grano de café?"
¿Y como eres tú?...
¿Eres una zanahoria, que parece fuerte pero cuando la adversidad y
el dolor te tocan, te vuelves débil y pierdes tu fortaleza?
¿Eres un huevo, que comienza con un corazón maleable? ¿Poseías un
espíritu fluido, pero después de una muerte, una separación, un
divorcio o un despido te has vuelto duro y rígido? Por fuera te ves
igual, pero... ¿eres amargado y áspero, con un espíritu y un
corazón endurecido?
¿O eres como un grano de café? El café cambia al agua hirviente, el
elemento que le causa dolor. Cuando el agua llega al punto de
ebullición, el café alcanza su mejor sabor. Si eres como el grano
de café, cuando las cosas se ponen peor, tu reaccionas mejor y haces
que las cosas a tu alrededor mejoren.
¿Cómo manejas la adversidad? ¿Eres una zanahoria, un huevo o un
grano de café?
necesita pruebas para pulir su carácter. Pero lo más importante es
cono reaccionamos frente a las pruebas
Una hija se quejaba a su padre acerca de su vida y como las cosas le
resultaban tan difíciles. No sabía como hacer para seguir adelante y
creía que se daría por vencida. Estaba cansada de luchar. Parecía que
cuando solucionaba un problema, aparecía otro.
Su padre, un chef de cocina, la llevó a su lugar de trabajo. Allí,
llenó tres ollas con agua y las colocó sobre fuego fuerte. Pronto el
agua de las tres ollas estaba hirviendo. En una colocó zanahorias,
en otra colocó huevos y en la última colocó granos de café, las dejó
hervir sin decir palabra.
La hija esperó impacientemente, preguntándose que estaría haciendo
su padre. A los veinte minutos, el padre apagó el fuego. Sacó las
zanahorias y las colocó en un plato. Sacó los huevos y los colocó en
otro. Sacó el café y lo puso en un tercer plato.
Mirando a su hija le dijo: "querida, ¿qué ves? ". "Zanahorias,
huevos y café" fue la respuesta. La hizo acercarse y le pidió que
tocara las Zanahorias. Ella lo hizo y noto que estaban blandas.
Luego le pidió que tomara un huevo y lo rompiera, luego de sacarle la
cascara, observó el huevo duro. Luego, le pidió que probara el café.
Ella sonrío mientras disfrutaba de su rico aroma.
Humildemente, la hija preguntó: " ¿Qué significa esto padre?". Él
le explicó que los tres elementos habían enfrentado la misma
adversidad: agua hirviendo, pero habían reaccionado en forma
diferente. La zanahoria llegó al agua fuerte, dura, pero después de
pasar por el agua hirviendo, se había vuelto débil, fácil de
deshacer. El huevo había llegado al agua, frágil. Su cascara fina
protegía su interior liquido. Pero, después de estar en agua
hirviendo, su interior se había endurecido. Los granos de café, sin
embargo, eran únicos... después de estar en el agua hirviendo,
habían cambiado al agua.
"¿Cuál eres tú? ", Le preguntó a su hija. "Cuándo la adversidad
llama a tu puerta, ¿cómo respondes?. ¿Eres una zanahoria, un huevo o
un grano de café?"
¿Y como eres tú?...
¿Eres una zanahoria, que parece fuerte pero cuando la adversidad y
el dolor te tocan, te vuelves débil y pierdes tu fortaleza?
¿Eres un huevo, que comienza con un corazón maleable? ¿Poseías un
espíritu fluido, pero después de una muerte, una separación, un
divorcio o un despido te has vuelto duro y rígido? Por fuera te ves
igual, pero... ¿eres amargado y áspero, con un espíritu y un
corazón endurecido?
¿O eres como un grano de café? El café cambia al agua hirviente, el
elemento que le causa dolor. Cuando el agua llega al punto de
ebullición, el café alcanza su mejor sabor. Si eres como el grano
de café, cuando las cosas se ponen peor, tu reaccionas mejor y haces
que las cosas a tu alrededor mejoren.
¿Cómo manejas la adversidad? ¿Eres una zanahoria, un huevo o un
grano de café?
25 may 2010
«CUANDO... TE SIENTAS CANSADO DE VAGAR»
Por Carlos Rey
Era el 5 de octubre del año 2001. Se encontraba en Santa Cruz, Bolivia, hospedado en el Hotel Los Tajibos. Al salir del restaurante del hotel, se acercó a un trío de guitarristas que estaban preparándose para amenizar la cena de los clientes.
—Señores, ¿se saben la canción «La barca»? —les preguntó.
—¡Cómo no, Hermano Pablo! —respondieron asombrados, y se dispusieron a entonar la famosa canción.
Antes de que comenzaran a cantar la primera estrofa, el Hermano Pablo les dijo:
—Esta vez imagínense que comienza hablando Dios:
Dicen que la distancia es el olvido,
pero yo no concibo esa razón.
Porque yo seguiré siendo el cautivo
de los caprichos de tu corazón.
—Ahora habla el hombre —señaló el Hermano Pablo:
Supiste esclarecer mis pensamientos.
Me diste la verdad que yo soñé.
Ahuyentaste de mí los sufrimientos
en la primera noche que te amé.
—Nuevamente habla Dios —interpuso el Hermano Pablo:
Hoy mi playa se viste de amargura,
porque tu barca tiene que partir
a cruzar otros mares de locura.
¡Cuida que no naufrague en tu vivir!
—Y Dios concluye —terminó de explicar el Hermano Pablo:
Cuando la luz del sol se esté apagando,
y te sientas cansada de vagar,
piensa que yo por ti estaré esperando
hasta que tú decidas regresar.
Si bien es cierto que el Hermano Pablo se toma licencia poética en su concepción de la letra de la conocida canción del compositor mexicano Roberto Cantoral, también es cierto que esa posible interpretación refleja el carácter de Dios. Jesucristo compara implícitamente al Padre celestial con el padre de un hijo insensato que malgasta toda su herencia durante un lapso de rebeldía juvenil.
Aquel padre, cautivo de los caprichos del corazón de su hijo perdido, como dice la canción, se aflige a raíz de la partida de aquella barca «a cruzar otros mares de locura»; porque, a pesar de todo, corre a recibir al hijo con los brazos abiertos cuando éste vuelve a casa arrepentido.1 De ahí que Dios bien pudiera cantarnos a nosotros:
Cuando la luz del sol se esté apagando,
y te sientas cansado de vagar,
piensa que yo por ti estaré esperando
hasta que tú decidas regresar.
Era el 5 de octubre del año 2001. Se encontraba en Santa Cruz, Bolivia, hospedado en el Hotel Los Tajibos. Al salir del restaurante del hotel, se acercó a un trío de guitarristas que estaban preparándose para amenizar la cena de los clientes.
—Señores, ¿se saben la canción «La barca»? —les preguntó.
—¡Cómo no, Hermano Pablo! —respondieron asombrados, y se dispusieron a entonar la famosa canción.
Antes de que comenzaran a cantar la primera estrofa, el Hermano Pablo les dijo:
—Esta vez imagínense que comienza hablando Dios:
Dicen que la distancia es el olvido,
pero yo no concibo esa razón.
Porque yo seguiré siendo el cautivo
de los caprichos de tu corazón.
—Ahora habla el hombre —señaló el Hermano Pablo:
Supiste esclarecer mis pensamientos.
Me diste la verdad que yo soñé.
Ahuyentaste de mí los sufrimientos
en la primera noche que te amé.
—Nuevamente habla Dios —interpuso el Hermano Pablo:
Hoy mi playa se viste de amargura,
porque tu barca tiene que partir
a cruzar otros mares de locura.
¡Cuida que no naufrague en tu vivir!
—Y Dios concluye —terminó de explicar el Hermano Pablo:
Cuando la luz del sol se esté apagando,
y te sientas cansada de vagar,
piensa que yo por ti estaré esperando
hasta que tú decidas regresar.
Si bien es cierto que el Hermano Pablo se toma licencia poética en su concepción de la letra de la conocida canción del compositor mexicano Roberto Cantoral, también es cierto que esa posible interpretación refleja el carácter de Dios. Jesucristo compara implícitamente al Padre celestial con el padre de un hijo insensato que malgasta toda su herencia durante un lapso de rebeldía juvenil.
Aquel padre, cautivo de los caprichos del corazón de su hijo perdido, como dice la canción, se aflige a raíz de la partida de aquella barca «a cruzar otros mares de locura»; porque, a pesar de todo, corre a recibir al hijo con los brazos abiertos cuando éste vuelve a casa arrepentido.1 De ahí que Dios bien pudiera cantarnos a nosotros:
Cuando la luz del sol se esté apagando,
y te sientas cansado de vagar,
piensa que yo por ti estaré esperando
hasta que tú decidas regresar.
18 may 2010
Él nunca duerme
LEA: Salmo 121
No dará tu pie al resbaladero, ni se dormirá el que te guarda. —Salmo 121:3
Las jirafas tienen el ciclo de sueño más breve de todos los mamíferos. Sólo duermen entre 10 y 120 minutos cada 24 horas, lo que hace un promedio de 1,9 horas por día. Dado que estos animales aparentan estar siempre despiertos, en este sentido no tienen mucho en común con la mayoría de los seres humanos. Si nosotros durmiéramos tan poco, tal vez significaría que padecemos alguna clase de insomnio. Sin embargo, en el caso de las jirafas, no es una enfermedad del sueño lo que las mantiene despiertas, sino que es simplemente la forma en que Dios las ha hecho.
Si piensas que 1,9 horas por día es dormir poco, considera este concepto sobre el Creador de nuestros espigados amigos animales: Nuestro Padre celestial nunca duerme.
Al referirse al permanente interés de Dios en nosotros, el salmista declara: «No se dormirá el que te guarda» (Salmo 121:3). En el contexto de este salmo, el escritor deja claro que el desvelo vigilante del Señor es para nuestro bien. El versículo 5 dice: «Jehová es tu guardador». Dios nos guarda, nos protege y nos cuida sin tener necesidad de recuperarse.
Nuestro Protector está buscando permanentemente nuestro bien. Como dice un himno: «Él nunca duerme, nunca se adormece. Él me vigila de noche y de día».
¿Estás enfrentando dificultades? Acude a Aquel que nunca duerme. Cada segundo del día, permítele que guarde «tu salida y tu entrada» (v. 8).
Aquel que sustenta el universo nunca te defraudará.
No dará tu pie al resbaladero, ni se dormirá el que te guarda. —Salmo 121:3
Las jirafas tienen el ciclo de sueño más breve de todos los mamíferos. Sólo duermen entre 10 y 120 minutos cada 24 horas, lo que hace un promedio de 1,9 horas por día. Dado que estos animales aparentan estar siempre despiertos, en este sentido no tienen mucho en común con la mayoría de los seres humanos. Si nosotros durmiéramos tan poco, tal vez significaría que padecemos alguna clase de insomnio. Sin embargo, en el caso de las jirafas, no es una enfermedad del sueño lo que las mantiene despiertas, sino que es simplemente la forma en que Dios las ha hecho.
Si piensas que 1,9 horas por día es dormir poco, considera este concepto sobre el Creador de nuestros espigados amigos animales: Nuestro Padre celestial nunca duerme.
Al referirse al permanente interés de Dios en nosotros, el salmista declara: «No se dormirá el que te guarda» (Salmo 121:3). En el contexto de este salmo, el escritor deja claro que el desvelo vigilante del Señor es para nuestro bien. El versículo 5 dice: «Jehová es tu guardador». Dios nos guarda, nos protege y nos cuida sin tener necesidad de recuperarse.
Nuestro Protector está buscando permanentemente nuestro bien. Como dice un himno: «Él nunca duerme, nunca se adormece. Él me vigila de noche y de día».
¿Estás enfrentando dificultades? Acude a Aquel que nunca duerme. Cada segundo del día, permítele que guarde «tu salida y tu entrada» (v. 8).
Aquel que sustenta el universo nunca te defraudará.
11 may 2010
TODA UNA VIDA POR DELANTE
por el Hermano Pablo
Se llamaba Pastor Pérez Gutiérrez. Tenía quince años de edad y vivía en Managua, Nicaragua. Un día recibió un fuerte regaño de su madre. El muchacho se sintió sumamente deprimido. Negros pensamientos invadieron su mente, y lo envolvió una mezcla de resentimiento y despecho junto con la sensación de no valer nada.
Con la voluntad vencida, la mente ofuscada y la razón perdida, el muchacho, que apenas estaba entrando a la vida, vio en su imaginación que se levantaba ante él una tétrica figura. Era la rama de un árbol, con una cuerda amarrada. Pastor Pérez Gutiérrez se dijo a sí mismo que la única solución para su vida era el suicidio, y tomando la fatal determinación, se encaminó al árbol en el patio de su casa. Allí amarró una soga a una de las ramas, y se colgó de ella. Quince años, nada más, y ya la carga de la vida le era demasiado pesada.
El suicidio de un joven nos conmueve hasta lo más profundo. Todo suicidio, toda derrota de un semejante, nos entristece, pero cuando oímos de algún joven que se suicida, sufrimos más. El que tiene toda una vida por delante, con tan brillantes oportunidades como ofrece la vida, y trunca todo en un instante, está despreciando lo más grande que posee: su futuro.
Además, Cristo ofrece vida en abundancia a todo el que sepa echar sus cargas sobre Él. La vida trae de todo —momentos malos y tristes, y días de dicha y alegría—, pero cada ser humano es una vida que Dios ha creado y que ninguno debe cortar antes que Dios lo llame.
El suicidio de un joven es un grave síntoma social. Algo anda muy mal cuando una criatura de quince años arma su brazo contra sí mismo. Eso dice muchísimo acerca de la falta de fe, del descreimiento, de la insensibilidad espiritual y de la furia contenida que existe en el ambiente en que vive ese joven.
Dios nos tiene en este mundo porque Él aquí nos necesita. Es cierto que en esta vida hay momentos de agonía, pero los hay también de profunda paz. Y la vida de cada uno de nosotros tiene, querámoslo o no, una influencia poderosa en otros que nos acompañan en este camino. Ellos dependen de nuestra estabilidad. No les neguemos nuestro brazo de ayuda.
Cristo quiere que pongamos nuestra confianza y nuestra vida entera en sus manos. Si aún no lo hemos hecho, rindámonos hoy mismo a Dios nuestro Creador.
Se llamaba Pastor Pérez Gutiérrez. Tenía quince años de edad y vivía en Managua, Nicaragua. Un día recibió un fuerte regaño de su madre. El muchacho se sintió sumamente deprimido. Negros pensamientos invadieron su mente, y lo envolvió una mezcla de resentimiento y despecho junto con la sensación de no valer nada.
Con la voluntad vencida, la mente ofuscada y la razón perdida, el muchacho, que apenas estaba entrando a la vida, vio en su imaginación que se levantaba ante él una tétrica figura. Era la rama de un árbol, con una cuerda amarrada. Pastor Pérez Gutiérrez se dijo a sí mismo que la única solución para su vida era el suicidio, y tomando la fatal determinación, se encaminó al árbol en el patio de su casa. Allí amarró una soga a una de las ramas, y se colgó de ella. Quince años, nada más, y ya la carga de la vida le era demasiado pesada.
El suicidio de un joven nos conmueve hasta lo más profundo. Todo suicidio, toda derrota de un semejante, nos entristece, pero cuando oímos de algún joven que se suicida, sufrimos más. El que tiene toda una vida por delante, con tan brillantes oportunidades como ofrece la vida, y trunca todo en un instante, está despreciando lo más grande que posee: su futuro.
Además, Cristo ofrece vida en abundancia a todo el que sepa echar sus cargas sobre Él. La vida trae de todo —momentos malos y tristes, y días de dicha y alegría—, pero cada ser humano es una vida que Dios ha creado y que ninguno debe cortar antes que Dios lo llame.
El suicidio de un joven es un grave síntoma social. Algo anda muy mal cuando una criatura de quince años arma su brazo contra sí mismo. Eso dice muchísimo acerca de la falta de fe, del descreimiento, de la insensibilidad espiritual y de la furia contenida que existe en el ambiente en que vive ese joven.
Dios nos tiene en este mundo porque Él aquí nos necesita. Es cierto que en esta vida hay momentos de agonía, pero los hay también de profunda paz. Y la vida de cada uno de nosotros tiene, querámoslo o no, una influencia poderosa en otros que nos acompañan en este camino. Ellos dependen de nuestra estabilidad. No les neguemos nuestro brazo de ayuda.
Cristo quiere que pongamos nuestra confianza y nuestra vida entera en sus manos. Si aún no lo hemos hecho, rindámonos hoy mismo a Dios nuestro Creador.
9 may 2010
4 may 2010
FIEBRE DE BEISBOL
Lectura: Mateo 22: 34-40
En la película Fever pitch (Fiebre de béisbol), Ben Wrigthman está loco
por el equipo de béisbol de los medias Rojas de Boston. Rara vez se pierde un juego durante la primavera y los meses de verano.
Un invierno, Ben se enamora de una joven llamada Lindsey y la conquista. Luego lleg la primavera y ella descubre que él es una persona totalmente diferente durante la temporada de beìsbol. No tiene tiempo para la muchacha a menos que ella vaya a los juegos con él.
Cuando Lindsey le pone fin a su relación con Ben debido al fanatismo de éste, el joven habla con un amigo, qu ele dice: “Tú amas a los Medias, pero dime, alguna vez ellos han correspondido a tu amor? Esas palabras hicieron que Ben analizara sus prioridades y le diera más tiempo a la mujer que amaba, y que correspondía a su amor.
Entregamos nuestras vidas a pasatiempos, placeres, actividades, trabajo; muchas cosas buenas. Pero hay dos cosas en las que siempre debemos pensar al hacer nuestras elecciones. Jesús dijo: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón” “Amarás a tu projimo como a ti mismo” Mateo 22:37 y 39.
Cuando parezca que nuestra vida está perdiendo su equilibrio, puede que la pregunta, “¿Alguna vez ese pasatiempo o actividad ha correspondido a mi amor?” Nos ayude a mantenernos en lñinea. Amar a Dios y amar a las personas es lo que realmente cuenta.
Mostramos nuestro amor a Dios cuando compartimos Su amor con los demás.
En la película Fever pitch (Fiebre de béisbol), Ben Wrigthman está loco
por el equipo de béisbol de los medias Rojas de Boston. Rara vez se pierde un juego durante la primavera y los meses de verano.
Un invierno, Ben se enamora de una joven llamada Lindsey y la conquista. Luego lleg la primavera y ella descubre que él es una persona totalmente diferente durante la temporada de beìsbol. No tiene tiempo para la muchacha a menos que ella vaya a los juegos con él.
Cuando Lindsey le pone fin a su relación con Ben debido al fanatismo de éste, el joven habla con un amigo, qu ele dice: “Tú amas a los Medias, pero dime, alguna vez ellos han correspondido a tu amor? Esas palabras hicieron que Ben analizara sus prioridades y le diera más tiempo a la mujer que amaba, y que correspondía a su amor.
Entregamos nuestras vidas a pasatiempos, placeres, actividades, trabajo; muchas cosas buenas. Pero hay dos cosas en las que siempre debemos pensar al hacer nuestras elecciones. Jesús dijo: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón” “Amarás a tu projimo como a ti mismo” Mateo 22:37 y 39.
Cuando parezca que nuestra vida está perdiendo su equilibrio, puede que la pregunta, “¿Alguna vez ese pasatiempo o actividad ha correspondido a mi amor?” Nos ayude a mantenernos en lñinea. Amar a Dios y amar a las personas es lo que realmente cuenta.
Mostramos nuestro amor a Dios cuando compartimos Su amor con los demás.
27 abr 2010
Un amigo en común
LEA: Juan 15:9-17
Os he llamado amigos. —Juan 15:15
Imagina que estás de visita en una tierra extraña y que apareces, sin ser anunciado, en una reunión de personas a quienes nunca conociste y que jamás escucharon hablar de ti… pero que, a los pocos instantes, te permiten dirigirles la palabra. Esto sólo puede ocurrir si hay alguna cosa que quiebre el hielo; algo así como tener amigos en común.
Esto sucedió cuando llevé un equipo misionero a una reunión en una iglesia de Bahía Discovery, en Jamaica. Antes de salir de los Estados Unidos, mi amigo Dorant Brown, un pastor jamaiquino, me recomendó asistir a una iglesia. Así que, cuando llegamos y mencioné al pastor Brown, no sólo nos dieron la bienvenida, sino que a mí me pidieron que hablara brevemente y a nuestro equipo que cantara.
Si bien mencionar el nombre de Dorant fue crucial, en realidad no creo que ese amigo en común haya hecho que nos recibieran con tanta calidez. Me parece que fue nuestro mutuo Amigo y Salvador, Jesús, quien abrió el corazón de aquellos amigos jamaiquinos cuando los visitamos.
¿Has experimentado un vínculo especial con alguien que acabas de encontrar al decirle que tú también conoces al Señor? El Señor es un amigo que entregó Su vida por nosotros (Juan 15:13) y que convierte en hermanos a todos los que creen (1 Pedro 2:17).
Jesús. Nuestro Salvador. Nuestro Amigo en común. Él reúne corazones en todo el mundo bajo la bandera de Su amor
Os he llamado amigos. —Juan 15:15
Imagina que estás de visita en una tierra extraña y que apareces, sin ser anunciado, en una reunión de personas a quienes nunca conociste y que jamás escucharon hablar de ti… pero que, a los pocos instantes, te permiten dirigirles la palabra. Esto sólo puede ocurrir si hay alguna cosa que quiebre el hielo; algo así como tener amigos en común.
Esto sucedió cuando llevé un equipo misionero a una reunión en una iglesia de Bahía Discovery, en Jamaica. Antes de salir de los Estados Unidos, mi amigo Dorant Brown, un pastor jamaiquino, me recomendó asistir a una iglesia. Así que, cuando llegamos y mencioné al pastor Brown, no sólo nos dieron la bienvenida, sino que a mí me pidieron que hablara brevemente y a nuestro equipo que cantara.
Si bien mencionar el nombre de Dorant fue crucial, en realidad no creo que ese amigo en común haya hecho que nos recibieran con tanta calidez. Me parece que fue nuestro mutuo Amigo y Salvador, Jesús, quien abrió el corazón de aquellos amigos jamaiquinos cuando los visitamos.
¿Has experimentado un vínculo especial con alguien que acabas de encontrar al decirle que tú también conoces al Señor? El Señor es un amigo que entregó Su vida por nosotros (Juan 15:13) y que convierte en hermanos a todos los que creen (1 Pedro 2:17).
Jesús. Nuestro Salvador. Nuestro Amigo en común. Él reúne corazones en todo el mundo bajo la bandera de Su amor
22 abr 2010
Correr la carrera
LEA: 1 Corintios 9:19-27
¿No sabéis que los que corren en el estadio, […] uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis. —1 Corintios 9:24
Spiridon Louis no es muy conocido en el mundo, pero sí en Grecia. Esto se debe a lo que sucedió en 1896, cuando los Juegos Olímpicos resurgieron en Atenas.
En las pruebas de aquel año, a los griegos les fue bastante bien, ya que fue la nación que ganó más medallas. Pero el evento que se convirtió en el verdadero orgullo de Grecia fue el primer maratón en la historia. En esta carrera, compitieron 17 atletas, en aquella ocasión de 40 kilómetros (24,8 millas), pero la ganó Louis, un simple obrero. Por sus logros, el rey y la nación lo honraron, y se convirtió en héroe nacional.
El apóstol Pablo utilizó el correr una carrera como ilustración para describir la vida cristiana. En 1 Corintios 9:24, no sólo nos desafió a correr, sino a hacerlo como para ganar. Dijo: «¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis». Pablo no sólo enseñó esta verdad, sino que la puso en práctica en su propia vida. En su última epístola, declaró: «He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe» (2 Timoteo 4:7). Después de haber completado la carrera, el apóstol gozosamente anticipaba el momento de recibir la corona de victoria de manos del Rey del cielo.
Como Pablo, corre tu carrera terrenal para ganar y para agradar a tu Rey.
¿No sabéis que los que corren en el estadio, […] uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis. —1 Corintios 9:24
Spiridon Louis no es muy conocido en el mundo, pero sí en Grecia. Esto se debe a lo que sucedió en 1896, cuando los Juegos Olímpicos resurgieron en Atenas.
En las pruebas de aquel año, a los griegos les fue bastante bien, ya que fue la nación que ganó más medallas. Pero el evento que se convirtió en el verdadero orgullo de Grecia fue el primer maratón en la historia. En esta carrera, compitieron 17 atletas, en aquella ocasión de 40 kilómetros (24,8 millas), pero la ganó Louis, un simple obrero. Por sus logros, el rey y la nación lo honraron, y se convirtió en héroe nacional.
El apóstol Pablo utilizó el correr una carrera como ilustración para describir la vida cristiana. En 1 Corintios 9:24, no sólo nos desafió a correr, sino a hacerlo como para ganar. Dijo: «¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis». Pablo no sólo enseñó esta verdad, sino que la puso en práctica en su propia vida. En su última epístola, declaró: «He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe» (2 Timoteo 4:7). Después de haber completado la carrera, el apóstol gozosamente anticipaba el momento de recibir la corona de victoria de manos del Rey del cielo.
Como Pablo, corre tu carrera terrenal para ganar y para agradar a tu Rey.
13 abr 2010
¿Renunciar?
LEA: 1 Reyes 19:11-18
Sólo yo he quedado, y me buscan para quitarme la vida. —1 Reyes 19:10
¿Alguna vez has tenido ganas de abandonar todo? Elías sí. El Señor acababa de utilizarlo para mostrarle a la nación de Israel que Jehová es Dios (1 Reyes 18). Sin embargo, las amenazas de la reina Jezabel lo alarmaron tanto que huyó a Beerseba, 160 km al sur (19:3). Después caminó 230 km más en esa dirección, hasta llegar a Horeb, el monte de Dios.
Dios le preguntó dos veces a Elías qué hacía ahí (vv. 9,13) y, en ambas ocasiones, le respondió con las mismas palabras: «Sólo yo he quedado, y me buscan para quitarme la vida» (vv. 10,14). Estaba tan encerrado en sus miedos que se había olvidado de lo que Dios había hecho a través de él en el monte Carmelo. A pesar de su gran victoria, Elías se hundió en las profundidades del desánimo. ¡Qué fácil nos resulta hacer lo mismo!
Dios no aceptó la notificación de renuncia de Elías. En cambio, comisionó a su agotado siervo a llevar a cabo tres tareas importantes (vv. 15-17). Y, a propósito, Elías estaba equivocado cuando dijo que era el único fiel que quedaba. Dios tenía otras 7.000 personas que no se habían inclinado ante Baal (v. 18).
Quizá, al igual que Elías, estás desesperado por las circunstancias que atraviesas en tu vida. Deja que Dios te hable (v. 12). En lugar de permitirte renunciar, Él te mostrará lo que puedes hacer con Su fortaleza
Sólo yo he quedado, y me buscan para quitarme la vida. —1 Reyes 19:10
¿Alguna vez has tenido ganas de abandonar todo? Elías sí. El Señor acababa de utilizarlo para mostrarle a la nación de Israel que Jehová es Dios (1 Reyes 18). Sin embargo, las amenazas de la reina Jezabel lo alarmaron tanto que huyó a Beerseba, 160 km al sur (19:3). Después caminó 230 km más en esa dirección, hasta llegar a Horeb, el monte de Dios.
Dios le preguntó dos veces a Elías qué hacía ahí (vv. 9,13) y, en ambas ocasiones, le respondió con las mismas palabras: «Sólo yo he quedado, y me buscan para quitarme la vida» (vv. 10,14). Estaba tan encerrado en sus miedos que se había olvidado de lo que Dios había hecho a través de él en el monte Carmelo. A pesar de su gran victoria, Elías se hundió en las profundidades del desánimo. ¡Qué fácil nos resulta hacer lo mismo!
Dios no aceptó la notificación de renuncia de Elías. En cambio, comisionó a su agotado siervo a llevar a cabo tres tareas importantes (vv. 15-17). Y, a propósito, Elías estaba equivocado cuando dijo que era el único fiel que quedaba. Dios tenía otras 7.000 personas que no se habían inclinado ante Baal (v. 18).
Quizá, al igual que Elías, estás desesperado por las circunstancias que atraviesas en tu vida. Deja que Dios te hable (v. 12). En lugar de permitirte renunciar, Él te mostrará lo que puedes hacer con Su fortaleza
8 abr 2010
La Oración y La Fe.
1) ¿Cómo nos comunicamos con Dios?
Daniel 9: Dice: Y volvió mi rostro a Dios el Señor, buscándole en oración y ruego, en ayuno, cilicio y ceniza.
Respuesta: a través de la oración.
2) ¿Qué es la oración?
1 Samuel 1:9-15. Dice: Y se levantó Ana después que hubo comido y bebido en Silo; y mientras el sacerdote Elí estaba sentado en una silla junto a un pilar del templo de Jehová. 10 Ella con amargura de alma oró a Jehová, y lloró abundantemente. 11 E hizo voto, diciendo: Jehová de los ejércitos, si te dignares mirar a la aflicción de tu sierva, y te acordares de mí, y no te olvidares de tu sierva, sino que dieres a tu sierva un hijo varón, yo lo dedicaré a Jehová todos los días de su vida, y no pasará navaja sobre su cabeza. 12 Mientras ella oraba largamente delante de Jehová, Elí estaba observando la boca de ella. 13 Pero Ana hablaba en su corazón, y solamente se movían sus labios, y su voz no se oía; y Elí la tuvo por ebria. 14 Entonces le dijo Elí: ¿Hasta cuándo estarás ebria? Digiere tu vino. 15 Y Ana le respondió diciendo: No, señor mío; yo soy una mujer atribulada de espíritu; no he bebido vino ni sidra, sino que he derramado mi alma delante de Jehová.
Respuesta: Es hablar con Dios como un amigo.
3) ¿Cuánto poder tiene la oración sincera?
Santiago 5: 16. Dice: Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho.
Respuesta: Tiene mucho poder.
4) ¿En nombre de quien debemos orar?
Juan 14: 13. Dice: Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.
Respuesta: En nombre de Jesús.
5) ¿Contesta Dios las oraciones?
Mateo 7: 7-11. Dice: 7. Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. 8 Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. 9. ¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra. 10 ¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente? 11 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?
Respuesta: Si.
6 ¿Qué es la fe?
Hebreos 11: 1, 6. Dice: 1. Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. 6. Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.
Respuesta: Creer que vas a recibir lo que has pedido.
7¿Como se desarrolla la fe?
Romanos 10:17: Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.
Respuesta: A través de la lectura y el estudio de la Biblia.
¿Qué debo hacer?
1. Orar 3 veces al día. Salmos 55:17.
2. Practicar la oración privada. Mateo 6:6.
3. Pedir cosas convenientes. Santiago 4:3.
4. Pedir con fe. Mateo 21:22.
Daniel 9: Dice: Y volvió mi rostro a Dios el Señor, buscándole en oración y ruego, en ayuno, cilicio y ceniza.
Respuesta: a través de la oración.
2) ¿Qué es la oración?
1 Samuel 1:9-15. Dice: Y se levantó Ana después que hubo comido y bebido en Silo; y mientras el sacerdote Elí estaba sentado en una silla junto a un pilar del templo de Jehová. 10 Ella con amargura de alma oró a Jehová, y lloró abundantemente. 11 E hizo voto, diciendo: Jehová de los ejércitos, si te dignares mirar a la aflicción de tu sierva, y te acordares de mí, y no te olvidares de tu sierva, sino que dieres a tu sierva un hijo varón, yo lo dedicaré a Jehová todos los días de su vida, y no pasará navaja sobre su cabeza. 12 Mientras ella oraba largamente delante de Jehová, Elí estaba observando la boca de ella. 13 Pero Ana hablaba en su corazón, y solamente se movían sus labios, y su voz no se oía; y Elí la tuvo por ebria. 14 Entonces le dijo Elí: ¿Hasta cuándo estarás ebria? Digiere tu vino. 15 Y Ana le respondió diciendo: No, señor mío; yo soy una mujer atribulada de espíritu; no he bebido vino ni sidra, sino que he derramado mi alma delante de Jehová.
Respuesta: Es hablar con Dios como un amigo.
3) ¿Cuánto poder tiene la oración sincera?
Santiago 5: 16. Dice: Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho.
Respuesta: Tiene mucho poder.
4) ¿En nombre de quien debemos orar?
Juan 14: 13. Dice: Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.
Respuesta: En nombre de Jesús.
5) ¿Contesta Dios las oraciones?
Mateo 7: 7-11. Dice: 7. Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. 8 Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. 9. ¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra. 10 ¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente? 11 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?
Respuesta: Si.
6 ¿Qué es la fe?
Hebreos 11: 1, 6. Dice: 1. Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. 6. Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.
Respuesta: Creer que vas a recibir lo que has pedido.
7¿Como se desarrolla la fe?
Romanos 10:17: Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.
Respuesta: A través de la lectura y el estudio de la Biblia.
¿Qué debo hacer?
1. Orar 3 veces al día. Salmos 55:17.
2. Practicar la oración privada. Mateo 6:6.
3. Pedir cosas convenientes. Santiago 4:3.
4. Pedir con fe. Mateo 21:22.
23 mar 2010
Amor proximal
LEA: Lucas 10:29-37
Amarás al Señor tu Dios […]; y a tu prójimo como a ti mismo. —Lucas 10:27
Habría sido más fácil comprar un nuevo secador de cabello, pero, como me había propuesto ahorrar un poco, decidí arreglarlo yo mismo. Para aflojar el tornillo que estaba hundido en lo profundo del mango, saqué la herramienta de última generación según el «manual del reparador casero»: mi navaja de bolsillo. Cuando hice presión para girar el tornillo, la hoja de la navaja se dobló… y me cortó el dedo.
Ese día aprendí la lección: Yo me amo. Y de inmediato suplo mis necesidades. Ni se me ocurrió pensar: «Bueno, no tengo tiempo de parar la sangre ahora. Después lo hago». Además, hubo ternura en la manera de tratar la urgencia. Le indiqué a mi equipo de primeros auxilios (mi esposa e hijos) que me lavara suavemente el dedo y que luego colocara el vendaje de tal modo que, cuando me lo sacara, no me arrancara los pelitos del dedo. Mis pensamientos, palabras y acciones fueron dirigidos por mi amor a mí mismo.
Amar «a tu prójimo como a ti mismo» (Lucas 10:27) exige la misma clase de amor apremiante. Un amor que percibe la necesidad de otra persona y que no descansará hasta satisfacerla. Es un amor cordial y afectuoso que piensa y actúa con esmero; el amor sacrificial y compasivo que un samaritano desconocido tuvo hacia un viajero caído. Es la clase de amor que Dios quiere compartir con tu prójimo a través de ti.
Amarás al Señor tu Dios […]; y a tu prójimo como a ti mismo. —Lucas 10:27
Habría sido más fácil comprar un nuevo secador de cabello, pero, como me había propuesto ahorrar un poco, decidí arreglarlo yo mismo. Para aflojar el tornillo que estaba hundido en lo profundo del mango, saqué la herramienta de última generación según el «manual del reparador casero»: mi navaja de bolsillo. Cuando hice presión para girar el tornillo, la hoja de la navaja se dobló… y me cortó el dedo.
Ese día aprendí la lección: Yo me amo. Y de inmediato suplo mis necesidades. Ni se me ocurrió pensar: «Bueno, no tengo tiempo de parar la sangre ahora. Después lo hago». Además, hubo ternura en la manera de tratar la urgencia. Le indiqué a mi equipo de primeros auxilios (mi esposa e hijos) que me lavara suavemente el dedo y que luego colocara el vendaje de tal modo que, cuando me lo sacara, no me arrancara los pelitos del dedo. Mis pensamientos, palabras y acciones fueron dirigidos por mi amor a mí mismo.
Amar «a tu prójimo como a ti mismo» (Lucas 10:27) exige la misma clase de amor apremiante. Un amor que percibe la necesidad de otra persona y que no descansará hasta satisfacerla. Es un amor cordial y afectuoso que piensa y actúa con esmero; el amor sacrificial y compasivo que un samaritano desconocido tuvo hacia un viajero caído. Es la clase de amor que Dios quiere compartir con tu prójimo a través de ti.
A solas con Dios
LEA: Salmo 23
En lugares de delicados pastos me hará descansar; junto a aguas de reposo me pastoreará. —Salmo 23:2
La palabra conectado refleja nuestro estilo de vida actual. Es raro que una persona vaya a alguna parte sin un teléfono móvil, un iPod, un ordenador portátil o un buscapersonas. Se nos puede encontrar las 24 horas del día. Algunos psicólogos consideran que este afán de permanecer conectados es una adicción. Sin embargo, un número creciente de personas está reduciendo deliberadamente el uso de la tecnología. Ser un «antitec» es su manera de preservar los momentos de quietud y limitar el caudal de información que los inunda.
Muchos seguidores de Cristo perciben que un tiempo diario de lectura bíblica y de oración es esencial para su andar cristiano. Esta «hora silenciosa» nos desconecta de las distracciones externas para conectarnos con Dios. Los «delicados pastos» y las «aguas de reposo» del Salmo 23:2 van más allá de una idílica escena campestre. Hablan de nuestra comunión con el Señor mientras Él restaura nuestra alma y nos guía en Sus sendas (v. 3).
Todos podemos apartar un tiempo para reunirnos con Dios, pero ¿lo hacemos? En su librito, «7 minutos con Dios», Robert Foster nos sugiere una forma de comenzar: Empieza orando brevemente para pedir ser guiado, luego lee la Biblia unos minutos y termina con una oración corta de adoración, confesión, gratitud e intercesión por otras personas. Hoy es vital dedicar un tiempo para conectarnos con el Señor, el cual es nuestra vida.
En lugares de delicados pastos me hará descansar; junto a aguas de reposo me pastoreará. —Salmo 23:2
La palabra conectado refleja nuestro estilo de vida actual. Es raro que una persona vaya a alguna parte sin un teléfono móvil, un iPod, un ordenador portátil o un buscapersonas. Se nos puede encontrar las 24 horas del día. Algunos psicólogos consideran que este afán de permanecer conectados es una adicción. Sin embargo, un número creciente de personas está reduciendo deliberadamente el uso de la tecnología. Ser un «antitec» es su manera de preservar los momentos de quietud y limitar el caudal de información que los inunda.
Muchos seguidores de Cristo perciben que un tiempo diario de lectura bíblica y de oración es esencial para su andar cristiano. Esta «hora silenciosa» nos desconecta de las distracciones externas para conectarnos con Dios. Los «delicados pastos» y las «aguas de reposo» del Salmo 23:2 van más allá de una idílica escena campestre. Hablan de nuestra comunión con el Señor mientras Él restaura nuestra alma y nos guía en Sus sendas (v. 3).
Todos podemos apartar un tiempo para reunirnos con Dios, pero ¿lo hacemos? En su librito, «7 minutos con Dios», Robert Foster nos sugiere una forma de comenzar: Empieza orando brevemente para pedir ser guiado, luego lee la Biblia unos minutos y termina con una oración corta de adoración, confesión, gratitud e intercesión por otras personas. Hoy es vital dedicar un tiempo para conectarnos con el Señor, el cual es nuestra vida.
16 mar 2010
Información correcta
LEA: 1 Tesalonicenses 4:13-18
Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, […] como los otros que no tienen esperanza. —1 Tesalonicenses 4:13
Hacía quince minutos que el avión había despegado cuando el piloto anunció que la aeronave tenía un problema serio y que la tripulación estaba tratando de analizar qué era. Poco tiempo después, anunció que había una vibración y que tendríamos que regresar al aeropuerto. Luego, las azafatas dieron una serie de explicaciones detalladas para aclarar lo que pasaba y lo que sucedería en cuanto aterrizáramos. En una situación que podría haber sido aterrorizante, los temores de los pasajeros fueron apaciguados porque se les dio la información correcta.
En el siglo i, un grupo de creyentes de Tesalónica temía que sus seres queridos, que eran creyentes y que habían muerto, se hubieran ido para siempre y se perdieran la segunda venida de Cristo. Por esa razón, Pablo escribió: «Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza» (1 Tesalonicenses 4:13). Las palabras de consuelo del apóstol tenían el propósito de calmar sus miedos al darles la información correcta, que marcó completamente la diferencia. Aunque estaban entristecidos por la pérdida, aún podían tener esperanza de volver a reunirse en el futuro con aquellos que habían creído en Cristo.
Cuando perdemos a alguien, nosotros también podemos hallar consuelo y esperanza porque la Biblia nos ha dado la información correcta.
La muerte no es un punto final, sino sólo una coma.
Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, […] como los otros que no tienen esperanza. —1 Tesalonicenses 4:13
Hacía quince minutos que el avión había despegado cuando el piloto anunció que la aeronave tenía un problema serio y que la tripulación estaba tratando de analizar qué era. Poco tiempo después, anunció que había una vibración y que tendríamos que regresar al aeropuerto. Luego, las azafatas dieron una serie de explicaciones detalladas para aclarar lo que pasaba y lo que sucedería en cuanto aterrizáramos. En una situación que podría haber sido aterrorizante, los temores de los pasajeros fueron apaciguados porque se les dio la información correcta.
En el siglo i, un grupo de creyentes de Tesalónica temía que sus seres queridos, que eran creyentes y que habían muerto, se hubieran ido para siempre y se perdieran la segunda venida de Cristo. Por esa razón, Pablo escribió: «Tampoco queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como los otros que no tienen esperanza» (1 Tesalonicenses 4:13). Las palabras de consuelo del apóstol tenían el propósito de calmar sus miedos al darles la información correcta, que marcó completamente la diferencia. Aunque estaban entristecidos por la pérdida, aún podían tener esperanza de volver a reunirse en el futuro con aquellos que habían creído en Cristo.
Cuando perdemos a alguien, nosotros también podemos hallar consuelo y esperanza porque la Biblia nos ha dado la información correcta.
La muerte no es un punto final, sino sólo una coma.
9 mar 2010
LA PAZ PERFECTA
Había una vez un rey que ofreció un gran premio a aquel artista que
pudiera captar en una pintura la paz perfecta.
Muchos artistas intentaron. El rey observó y admiró todas las
pinturas, pero solamente hubieron dos que a él realmente le gustaron
y tuvo que escoger entre ellas.
La primera era un lago muy tranquilo. Este lago era un espejo
perfecto donde se reflejaban unas plácidas montañas que lo rodeaban.
Sobre éstas se encontraba uncielo muy azul con tenues nubes blancas.
Todos quienes miraron esta pintura pensaron que ésta reflejaba la
paz perfecta.
La segunda pintura también tenía montañas. Pero éstas eran
escabrosas y descubiertas. Sobre ellas había un cielo furioso del
cual caía un impetuoso aguacero con rayos y truenos. Montaña abajo
parecía retumbar un espumoso torrente de agua. Todo esto no se
revelaba para nada pacífico.
Pero cuando el rey observó cuidadosamente, el vió tras la cascada
una grieta en la roca. En esta grieta se encontraba un nido. Allí,
en medio del rugir de la violenta caída de agua, estaba sentado
plácidamente un pajarito en el medio de su nido...!.
¡¡¡Paz perfecta!!!
¿Cuál crees que fue la pintura ganadora?
Lógicamente el rey escogió la segunda. ¿Sabes por qué?
"Porque," explicaba el rey, "Paz no significa estar en un lugar sin
ruidos, sin problemas, sin trabajo duro o sin dolor. Paz significa
que a pesar de estar en medio de todas estas cosas permanezcamos
calmados dentro de nuestro corazón".
Este es el verdadero significado de la paz!!!!!!!
pudiera captar en una pintura la paz perfecta.
Muchos artistas intentaron. El rey observó y admiró todas las
pinturas, pero solamente hubieron dos que a él realmente le gustaron
y tuvo que escoger entre ellas.
La primera era un lago muy tranquilo. Este lago era un espejo
perfecto donde se reflejaban unas plácidas montañas que lo rodeaban.
Sobre éstas se encontraba uncielo muy azul con tenues nubes blancas.
Todos quienes miraron esta pintura pensaron que ésta reflejaba la
paz perfecta.
La segunda pintura también tenía montañas. Pero éstas eran
escabrosas y descubiertas. Sobre ellas había un cielo furioso del
cual caía un impetuoso aguacero con rayos y truenos. Montaña abajo
parecía retumbar un espumoso torrente de agua. Todo esto no se
revelaba para nada pacífico.
Pero cuando el rey observó cuidadosamente, el vió tras la cascada
una grieta en la roca. En esta grieta se encontraba un nido. Allí,
en medio del rugir de la violenta caída de agua, estaba sentado
plácidamente un pajarito en el medio de su nido...!.
¡¡¡Paz perfecta!!!
¿Cuál crees que fue la pintura ganadora?
Lógicamente el rey escogió la segunda. ¿Sabes por qué?
"Porque," explicaba el rey, "Paz no significa estar en un lugar sin
ruidos, sin problemas, sin trabajo duro o sin dolor. Paz significa
que a pesar de estar en medio de todas estas cosas permanezcamos
calmados dentro de nuestro corazón".
Este es el verdadero significado de la paz!!!!!!!
1 mar 2010
Definición de fracaso
LEA: Hebreos 11:24-34
Que por fe […] sacaron fuerzas de debilidad. —Hebreos 11:33-34
Durante la Gran Depresión, muchas personas en los Estados Unidos vivían en barrios con viviendas hechas de chapa, lonas y mantas. Estas casas decrépitas, conocidas como Hoovervilles [villas de Hoover], albergaban a los que habían sido desalojados de sus hogares. Muchos culparon al presidente Herbert Hoover por la tragedia económica.
Irónicamente, la supuesta ineficiencia de Hoover como líder contrastaba por completo con su historial previo. Antes de esto, su experiencia en ingeniería geológica dio lugar a exitosos proyectos mineros en Australia y China. También encabezó con eficacia emprendimientos humanitarios. Pero, cuando el mercado de valores se desmoronó, en octubre de 1929, el presidente Hoover atravesaba circunstancias más allá de su control. De todos modos, siempre se lo vincularía con la depresión económica de la década de 1930.
Ahora bien, un fiasco importante no significa que toda la vida de una persona sea un fracaso. ¿Qué sucedería si sólo recordáramos a Abraham como mentiroso (Génesis 12:10-20), a Moisés desobedeciendo a Dios (Números 20:1-13) o a David como asesino (2 Samuel 11)? A pesar de sus pecados, estos hombres son recordados por su fe perseverante: «Que por fe […] sacaron fuerzas de debilidad» (Hebreos 11:33-34).
Nuestra vida no es un fracaso si nos hemos arrepentido de nuestros pecados. Dios aún puede utilizarnos en Su obra.
El éxito suele surgir de las cenizas del fracaso.
Que por fe […] sacaron fuerzas de debilidad. —Hebreos 11:33-34
Durante la Gran Depresión, muchas personas en los Estados Unidos vivían en barrios con viviendas hechas de chapa, lonas y mantas. Estas casas decrépitas, conocidas como Hoovervilles [villas de Hoover], albergaban a los que habían sido desalojados de sus hogares. Muchos culparon al presidente Herbert Hoover por la tragedia económica.
Irónicamente, la supuesta ineficiencia de Hoover como líder contrastaba por completo con su historial previo. Antes de esto, su experiencia en ingeniería geológica dio lugar a exitosos proyectos mineros en Australia y China. También encabezó con eficacia emprendimientos humanitarios. Pero, cuando el mercado de valores se desmoronó, en octubre de 1929, el presidente Hoover atravesaba circunstancias más allá de su control. De todos modos, siempre se lo vincularía con la depresión económica de la década de 1930.
Ahora bien, un fiasco importante no significa que toda la vida de una persona sea un fracaso. ¿Qué sucedería si sólo recordáramos a Abraham como mentiroso (Génesis 12:10-20), a Moisés desobedeciendo a Dios (Números 20:1-13) o a David como asesino (2 Samuel 11)? A pesar de sus pecados, estos hombres son recordados por su fe perseverante: «Que por fe […] sacaron fuerzas de debilidad» (Hebreos 11:33-34).
Nuestra vida no es un fracaso si nos hemos arrepentido de nuestros pecados. Dios aún puede utilizarnos en Su obra.
El éxito suele surgir de las cenizas del fracaso.
26 feb 2010
Una triste separación
Lectura: Malaquías 2:10-16
El drama se desarrolló en un nido de águilas calvas monitoreado por una cámara web. Una amada familia de águilas, a la cual muchos veían por internet estaba separándose. Después de criar a varios polluelos en estaciones pasadas, los padres volvieron a poner nuevos huevos en la primavera. Pero luego, una hembra joven invadió su feliz hogar. Cuando papá comenzó a tontear con ella, mamá desapareció y la vida dentro de los huevos abandonados se apagó.
En la sala de chateo por Internet las preguntas y las acusaciones iban y venían con vehemencia. Todos los que amaban a la pareja estaban afligidos. Los biólogos advirtieron a los aficionados entusiastas de las águilas que no les atribuyeran valores humanos a las aves. Pero todos lo hicieron. Todos queríamos que la pareja original volviera a unirse. Todos parecían “saber” que la unidad familiar es sagrada.
Mientras los miembros de la sala de chateo expresaban su tristeza, me pregunté si sabrían que Dios tiene sentimientos muy parecidos cuando se trata de separaciones familiares humanas. También me hice esta pregunta en cuanto a mí mismo: ¿Por qué sentí mayor tristeza por las águilas que por las familias humanas rotas en mi comunidad? Está claro que necesito revisar mis prioridades.
En Malaquías 2, vemos la opinión que Dios tiene del matrimonio. Este simboliza su pacto con Su pueblo (V.11). Lo toma muy en serio, y nosotros también debemos hacerlo.
Pon a Cristo primero si quieres que tu matrimonio llegue hasta el final.
El drama se desarrolló en un nido de águilas calvas monitoreado por una cámara web. Una amada familia de águilas, a la cual muchos veían por internet estaba separándose. Después de criar a varios polluelos en estaciones pasadas, los padres volvieron a poner nuevos huevos en la primavera. Pero luego, una hembra joven invadió su feliz hogar. Cuando papá comenzó a tontear con ella, mamá desapareció y la vida dentro de los huevos abandonados se apagó.
En la sala de chateo por Internet las preguntas y las acusaciones iban y venían con vehemencia. Todos los que amaban a la pareja estaban afligidos. Los biólogos advirtieron a los aficionados entusiastas de las águilas que no les atribuyeran valores humanos a las aves. Pero todos lo hicieron. Todos queríamos que la pareja original volviera a unirse. Todos parecían “saber” que la unidad familiar es sagrada.
Mientras los miembros de la sala de chateo expresaban su tristeza, me pregunté si sabrían que Dios tiene sentimientos muy parecidos cuando se trata de separaciones familiares humanas. También me hice esta pregunta en cuanto a mí mismo: ¿Por qué sentí mayor tristeza por las águilas que por las familias humanas rotas en mi comunidad? Está claro que necesito revisar mis prioridades.
En Malaquías 2, vemos la opinión que Dios tiene del matrimonio. Este simboliza su pacto con Su pueblo (V.11). Lo toma muy en serio, y nosotros también debemos hacerlo.
Pon a Cristo primero si quieres que tu matrimonio llegue hasta el final.
24 feb 2010
Detrás del velo
LEA: Lucas 23:39-43
Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso. —Lucas 23:43
El pastor y escritor Erwin Lutzer escribió: «En cuanto te deslices detrás del velo rasgado, te encontrarás disfrutando de una bienvenida personal por parte de Cristo o percibiendo el primer atisbo de condenación, como nunca antes experimentaste. Sea como sea, tu futuro estará irrevocablemente determinado y permanecerá eternamente inmutable».
Lucas registró un breve pero importante relato que describe a dos hombres que están a punto de atravesar el velo de la muerte. Cuando Jesús fue crucificado, dos hombres fueron colgados junto a Él. Según Marcos, ambos lo insultaban (15:32).
Sin embargo, el corazón de uno de los ladrones fue transformado al darse cuenta de que Jesús era inocente, de que él era pecador y de cuál era su destino. Entonces, reprendió al otro ladrón y le pidió al Señor que se acordara de él cuando viniera en Su reino. Estas palabras fueron una señal de arrepentimiento y de fe sencilla. Jesús respondió: «De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso» (Lucas 23:43). Ese hombre fue salvo de inmediato. Ese día supo dónde pasaría la eternidad.
Reconocer que somos pecadores y colocar nuestra confianza en la muerte y la resurrección de Cristo nos asegura poder saber de inmediato dónde pasaremos nuestros mañanas por toda la eternidad, una vez que nos deslicemos detrás del velo rasgado.
Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso. —Lucas 23:43
El pastor y escritor Erwin Lutzer escribió: «En cuanto te deslices detrás del velo rasgado, te encontrarás disfrutando de una bienvenida personal por parte de Cristo o percibiendo el primer atisbo de condenación, como nunca antes experimentaste. Sea como sea, tu futuro estará irrevocablemente determinado y permanecerá eternamente inmutable».
Lucas registró un breve pero importante relato que describe a dos hombres que están a punto de atravesar el velo de la muerte. Cuando Jesús fue crucificado, dos hombres fueron colgados junto a Él. Según Marcos, ambos lo insultaban (15:32).
Sin embargo, el corazón de uno de los ladrones fue transformado al darse cuenta de que Jesús era inocente, de que él era pecador y de cuál era su destino. Entonces, reprendió al otro ladrón y le pidió al Señor que se acordara de él cuando viniera en Su reino. Estas palabras fueron una señal de arrepentimiento y de fe sencilla. Jesús respondió: «De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso» (Lucas 23:43). Ese hombre fue salvo de inmediato. Ese día supo dónde pasaría la eternidad.
Reconocer que somos pecadores y colocar nuestra confianza en la muerte y la resurrección de Cristo nos asegura poder saber de inmediato dónde pasaremos nuestros mañanas por toda la eternidad, una vez que nos deslicemos detrás del velo rasgado.
22 feb 2010
A solas con Dios
LEA: Salmo 23
En lugares de delicados pastos me hará descansar; junto a aguas de reposo me pastoreará. —Salmo 23:2
La palabra conectado refleja nuestro estilo de vida actual. Es raro que una persona vaya a alguna parte sin un teléfono móvil, un iPod, un ordenador portátil o un buscapersonas. Se nos puede encontrar las 24 horas del día. Algunos psicólogos consideran que este afán de permanecer conectados es una adicción. Sin embargo, un número creciente de personas está reduciendo deliberadamente el uso de la tecnología. Ser un «antitec» es su manera de preservar los momentos de quietud y limitar el caudal de información que los inunda.
Muchos seguidores de Cristo perciben que un tiempo diario de lectura bíblica y de oración es esencial para su andar cristiano. Esta «hora silenciosa» nos desconecta de las distracciones externas para conectarnos con Dios. Los «delicados pastos» y las «aguas de reposo» del Salmo 23:2 van más allá de una idílica escena campestre. Hablan de nuestra comunión con el Señor mientras Él restaura nuestra alma y nos guía en Sus sendas (v. 3).
Todos podemos apartar un tiempo para reunirnos con Dios, pero ¿lo hacemos? En su librito, «7 minutos con Dios», Robert Foster nos sugiere una forma de comenzar: Empieza orando brevemente para pedir ser guiado, luego lee la Biblia unos minutos y termina con una oración corta de adoración, confesión, gratitud e intercesión por otras personas. Hoy es vital dedicar un tiempo para conectarnos con el Señor, el cual es nuestra vida.
En lugares de delicados pastos me hará descansar; junto a aguas de reposo me pastoreará. —Salmo 23:2
La palabra conectado refleja nuestro estilo de vida actual. Es raro que una persona vaya a alguna parte sin un teléfono móvil, un iPod, un ordenador portátil o un buscapersonas. Se nos puede encontrar las 24 horas del día. Algunos psicólogos consideran que este afán de permanecer conectados es una adicción. Sin embargo, un número creciente de personas está reduciendo deliberadamente el uso de la tecnología. Ser un «antitec» es su manera de preservar los momentos de quietud y limitar el caudal de información que los inunda.
Muchos seguidores de Cristo perciben que un tiempo diario de lectura bíblica y de oración es esencial para su andar cristiano. Esta «hora silenciosa» nos desconecta de las distracciones externas para conectarnos con Dios. Los «delicados pastos» y las «aguas de reposo» del Salmo 23:2 van más allá de una idílica escena campestre. Hablan de nuestra comunión con el Señor mientras Él restaura nuestra alma y nos guía en Sus sendas (v. 3).
Todos podemos apartar un tiempo para reunirnos con Dios, pero ¿lo hacemos? En su librito, «7 minutos con Dios», Robert Foster nos sugiere una forma de comenzar: Empieza orando brevemente para pedir ser guiado, luego lee la Biblia unos minutos y termina con una oración corta de adoración, confesión, gratitud e intercesión por otras personas. Hoy es vital dedicar un tiempo para conectarnos con el Señor, el cual es nuestra vida.
19 feb 2010
Una palabra eficaz
LEA: Hebreos 4:12-13
La palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos. —Hebreos 4:12
Cuando una adolescente llamada Poh Fang supo del amor de Jesús hacia ella y lo recibió como Salvador, sus padres no estaban muy convencidos de las cualidades positivas del cristianismo. Entonces, mandaron con ella a la iglesia a la hermana mayor, para que la vigilara. Pero sucedió algo que no esperaban: la eficaz Palabra de Dios penetró en el corazón de esta joven y ella también aceptó a Cristo como Salvador.
Hablando de la Palabra de Dios, el salmista dijo: «… con [tus mandamientos] me has vivificado» (Salmo 119:93). Este es el testimonio de Poh Fang, de su hermana y de todos los que conocen a Cristo como Salvador: Su Palabra es «eficaz, […] y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón» (Hebreos 4:12).
La Palabra de Dios nos muestra nuestro pecado y sus consecuencias: «Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios» (Romanos 3:23); y «la paga del pecado es muerte» (6:23). Nos habla del amor de Dios y de la salvación que Él proveyó: «Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, […] nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos)» (Efesios 2:4-5). Además, da sabiduría para la vida diaria: «Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino» (Salmo 119:105).
Señor, gracias por tu Palabra eficaz que nos da vida y nos guía en nuestro andar diario.
La palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos. —Hebreos 4:12
Cuando una adolescente llamada Poh Fang supo del amor de Jesús hacia ella y lo recibió como Salvador, sus padres no estaban muy convencidos de las cualidades positivas del cristianismo. Entonces, mandaron con ella a la iglesia a la hermana mayor, para que la vigilara. Pero sucedió algo que no esperaban: la eficaz Palabra de Dios penetró en el corazón de esta joven y ella también aceptó a Cristo como Salvador.
Hablando de la Palabra de Dios, el salmista dijo: «… con [tus mandamientos] me has vivificado» (Salmo 119:93). Este es el testimonio de Poh Fang, de su hermana y de todos los que conocen a Cristo como Salvador: Su Palabra es «eficaz, […] y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón» (Hebreos 4:12).
La Palabra de Dios nos muestra nuestro pecado y sus consecuencias: «Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios» (Romanos 3:23); y «la paga del pecado es muerte» (6:23). Nos habla del amor de Dios y de la salvación que Él proveyó: «Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, […] nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos)» (Efesios 2:4-5). Además, da sabiduría para la vida diaria: «Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino» (Salmo 119:105).
Señor, gracias por tu Palabra eficaz que nos da vida y nos guía en nuestro andar diario.
17 feb 2010
Mostrar amor verdadero
LEA: Juan 13:1-5,33-35
En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros. —Juan 13:35
En el 2010, el Año Nuevo chino cae en la misma fecha que el día del Amor y la amistad. Aunque estas dos fiestas tienen orígenes muy distintos, hay ciertas similitudes en la forma de celebrarlas. En ambos casos, los seres queridos se dan presentes para expresarse su amor. Ya sea que se regalen rosas a la persona amada en el día del Amor y la Amistad o hong bao [paquetes rojos con dinero] a la familia y a los amigos en el Año Nuevo chino, todos son símbolos de amor.
Nuestro Señor Jesucristo les ordenó a Sus discípulos que se amaran unos a otros porque, de este modo, «conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros» (Juan 13:34-35).
El amor que nuestro Señor quiere que Sus discípulos tengan unos con otros es diferente al sentimiento romántico que se demuestra entre una pareja de enamorados o el afecto fraternal que existe entre amigos o familiares. Es un amor sin egoísmo. La palabra griega que Juan empleó en el mandamiento de Jesús es ágape, la clase de amor que caracteriza a Dios, que no espera nada a cambio. Esto fue lo que el Señor mostró a Sus discípulos cuando «puso agua en un lebrillo, y comenzó a lavar los pies de los discípulos» (v. 5). Es la clase de amor que exhibió cuando fue a la cruz a morir por nosotros.
Busca hoy a alguien a quien puedas demostrarle este amor sin egoísmo.
Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo. —Gálatas 6:2
En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros. —Juan 13:35
En el 2010, el Año Nuevo chino cae en la misma fecha que el día del Amor y la amistad. Aunque estas dos fiestas tienen orígenes muy distintos, hay ciertas similitudes en la forma de celebrarlas. En ambos casos, los seres queridos se dan presentes para expresarse su amor. Ya sea que se regalen rosas a la persona amada en el día del Amor y la Amistad o hong bao [paquetes rojos con dinero] a la familia y a los amigos en el Año Nuevo chino, todos son símbolos de amor.
Nuestro Señor Jesucristo les ordenó a Sus discípulos que se amaran unos a otros porque, de este modo, «conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros» (Juan 13:34-35).
El amor que nuestro Señor quiere que Sus discípulos tengan unos con otros es diferente al sentimiento romántico que se demuestra entre una pareja de enamorados o el afecto fraternal que existe entre amigos o familiares. Es un amor sin egoísmo. La palabra griega que Juan empleó en el mandamiento de Jesús es ágape, la clase de amor que caracteriza a Dios, que no espera nada a cambio. Esto fue lo que el Señor mostró a Sus discípulos cuando «puso agua en un lebrillo, y comenzó a lavar los pies de los discípulos» (v. 5). Es la clase de amor que exhibió cuando fue a la cruz a morir por nosotros.
Busca hoy a alguien a quien puedas demostrarle este amor sin egoísmo.
Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo. —Gálatas 6:2
15 feb 2010
Respeto a la vida
LEA: Salmo 139:13-16
Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras. —Salmo 139:14
En el Salmo 139, David describe a Dios cuando formaba su pequeño cuerpo en la oscuridad del vientre de su madre. El Señor lo amaba antes de que siquiera existiera.
Dios diseñó la persona que David iba a ser y la hizo existir según el plan que había preestablecido. En este salmo, el escritor empleó la curiosa metáfora de un diario donde el Señor, en primer lugar, escribió Su plan y luego lo cristalizó mediante la obra de Sus manos llevada a cabo en el vientre: «Mi embrión vieron tus ojos, y en tu libro estaban escritas todas aquellas obras que fueron luego formadas» (v. 16).
Dicho de otro modo, el amor del Padre celestial formó a David y lo convirtió en una creación única. Fue el producto del corazón y de la mano inventiva de Dios. Esta misma verdad se aplica a ti. Tú eres especial, al igual que todas las demás personas que hay en el mundo.
Ante esta realidad, debemos tener una actitud en favor de la vida en el sentido más puro que pueda existir. Debemos respetar y valorar la vida de todo ser humano: los nacidos y los que aún están en el vientre de la madre; los niños preciosos y los ancianos cansados; los ejecutivos acaudalados y los financieramente desposeídos. Cada persona es un producto exclusivo del genio de nuestro Creador. Junto con David, exclamemos: «Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras» (139:14).
Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras. —Salmo 139:14
En el Salmo 139, David describe a Dios cuando formaba su pequeño cuerpo en la oscuridad del vientre de su madre. El Señor lo amaba antes de que siquiera existiera.
Dios diseñó la persona que David iba a ser y la hizo existir según el plan que había preestablecido. En este salmo, el escritor empleó la curiosa metáfora de un diario donde el Señor, en primer lugar, escribió Su plan y luego lo cristalizó mediante la obra de Sus manos llevada a cabo en el vientre: «Mi embrión vieron tus ojos, y en tu libro estaban escritas todas aquellas obras que fueron luego formadas» (v. 16).
Dicho de otro modo, el amor del Padre celestial formó a David y lo convirtió en una creación única. Fue el producto del corazón y de la mano inventiva de Dios. Esta misma verdad se aplica a ti. Tú eres especial, al igual que todas las demás personas que hay en el mundo.
Ante esta realidad, debemos tener una actitud en favor de la vida en el sentido más puro que pueda existir. Debemos respetar y valorar la vida de todo ser humano: los nacidos y los que aún están en el vientre de la madre; los niños preciosos y los ancianos cansados; los ejecutivos acaudalados y los financieramente desposeídos. Cada persona es un producto exclusivo del genio de nuestro Creador. Junto con David, exclamemos: «Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras» (139:14).
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