7 dic 2009

MEJOR CON LOS AÑOS

Lectura: 2da Corintios 4:7-18

Algunas personas están obsesionadas con la buena forma física ejercicios diarios, vitaminas, alimentos orgánicos, a pesar del hecho de que nuestros cuerpos siguen avanzando en el tiempo hacia un inevitable deterioro. Entre los 20 y 40 años, creemos que somos invencibles, pero, a partir de allí y en las décadas que siguen, la vista comienza a perderse, luego las rodillas comienzan a flaquear y finalmente la mente nos comienza a fallar. Enfrentémoslo, ¡tratar de garantizar una salud física duradera es como tratar de detener un río con un rastrillo!

Y, si bien es cierto que a medida que envejecemos tanto peor nos ponemos físicamente, no tiene que ser así espiritualmente. Aunque no lo creas, es posible mejorar con los años. Eso es a lo que se refería el apóstol Pablo cuando dijo: ¡Antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día (2da Corintios 4:16).

Muchos de nosotros tenemos miedo de envejecer por todos los problemas que esto trae consigo. Pero, cuando gradualmente se nos despoja de todo aquello que nos mantiene a flote – ya sea riqueza, independencia, salud, dignidad, belleza o todas estas cosas untas – aprendemos a recibir más y más de Dios. Así que, sin importar qué edad tengas, nunca es demasiado tarde para profundizar en la Palabra de Dios e invertir más y más en tu bienestar espiritual. Verás los beneficios, ahora y después, ¡Cuánto más envejezcas, mejor estarás!

Para mejorar con los años, ponte en forma espiritualmente.