7 sept 2010

EL TIEMPO DE TOMAS

Lectura: Juan 20:24-28
Un Joven estaba luchando con su fe. Después de crecer en un hogar donde lo amaron y lo criaron de una manera piadosa, permitió que las malas decisiones y las circunstancias lo alejaran del Señor. Aunque había afirmado conocer a Jesús cuando era un niño, ahora luchaba con la incredulidad.

Un día, mientras hablaba con él, le dije: “Se que caminaste con el Señor por largo tiempo, pero justo ahora no estás tan seguro acerca de Jesús y la fe”. ¿Puedo decirte que creo que te encuentras en el “tiempo de Tomás” en tu vida”.

Él sabía que Tomás era uno de los doce apóstoles y que había confiado abiertamente en Cristo por varios años. Le recordé a este joven que después, de la muerde Jesús, Tomás dudó de que Él realmente hubiese resucitado de la tumba. Pero ocho días después, el Señor se le apareció a Tomás, le mostró sus cicatrices y le dijo que dejara de dudar y creyera. Finalmente, listo para abandonar sus dudas, Tomás dijo: “Señor mío, y Dios mío”.

¿Será posible que te encuentres en el “tiempo de Tomás”; en un momento en el que te parece difícil sentirte cerca de Jesús, tal vez incluso dudando de Él? Jesús está esperándote. Extiende tu brazo y toma su mano marcada por los clavos.

Un hijo de Dios siempre es bienvenido a casa.