Lectura Génesis 2:1-7
Todo lo que respires alabe a JAH. Salmo 150:6
Si tomase un puñado de tierra y lo soplara, todo lo que conseguiría de ello sería que mi cara se ensuciase. Pero cuando Dios lo hizo, obtuvo un ser humano vivo y respirando capaz de pensar, sentir, soñar, amar, reproducirse y vivir para siempre.
Como yo soy uno de esos seres humanos uso expresiones tales como que “se me corta” la respiración, que “contengo” el aliento, o que es mejor “no gastar” aire, pero eso son sólo expresiones idiomáticas del lenguaje. Me es imposible no gastar aire y guardarlo para usarlo después. Si no uso el aire que tengo ahora, lo perderé y puede que incluso pierda la consciencia.
Cuando Dios sopló aliento de vida en Adán, le dio más que vida; le dio una razón par vivir: ¡Adorar! Tal y como lo dijo el salmista: “Todo lo que respira alabe a JAH” Salmo 150:6.
Esto significa que desperdiciamos nuestro aire cuando lo usamos para algo que no honra a Aquel en quien “vivimos, y nos movemos, y somos” Hechos 17:28.
Aunque no podemos soplarle vida a un puñado de tierra, podemos usar nuestro aliento para pronunciar palabras de consuelo, cantar cánticos de alabanza y correr a ayudar a los enfermos y a los oprimidos. Cuando usamos nuestro aliento para honrar a nuestro Creador con nuestra combinación única de talentos, habilidades y oportunidades, jamás desperdiciaremos nuestro aire.
Todo lo que soy y lo que tengo se lo debo a Jesús.
3 ago 2010
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