26 oct 2010

DURMIENDO COMO DELFINES

A diferencia de los seres humanos, los delfines poseen respiración voluntaria. Eso significa que tienen que ser conscientes al momento de respirar y darle la orden a su cuerpo para que lo haga. Es por eso que los delfines no pueden ser intervenidos quirúrgicamente ya que, si se los anestesiara, simplemente morirían ahogados por no respirar.

Por el mismo motivo los delfines no pueden dormir de la forma en que nosotros lo hacemos. Cuando los humanos nos sumergimos en el sueño, "apagamos" nuestro cerebro al mismo tiempo que nuestra respiración involuntaria se establece en un ritmo más lento y profundo.

Los delfines, al tener que ordenarle a su cuerpo que respire, no pueden "apagarse" de esta forma. Por otro lado si su cerebro se bloqueara por completo estarían corriendo un serio riesgo al convertirse en presa fácil de los depredadores. Sin embargo el descanso es indispensable para la supervivencia de cualquier especie.

Cuando los delfines duermen apagan sólo la mitad de su cerebro. La otra mitad está atenta a la respiración y dispuesta a emprender la huída ante una presencia indeseable. Por las noches los delfines duermen flotando verticales en la superficie, como si fueran un palo de madera pesada en el agua, asomando solo el espiráculo que les permite el intercambio gaseoso.

Pero, las noches y un sueño tan ligero no son suficientes para este animal que gasta tanta energía en conseguir el alimento diario.

Es por eso que ellos suelen tomar largas siestas, de hecho los delfines emplean casi un tercio del tiempo en descansar.

Hace poco en el Mar Rojo, al sur de la Península del Sinaí, tuve la oportunidad de presenciar una verdadera siesta de un grupo de unos nueve individuos de delfín nariz de botella (Flipper). El grupo, aletargado, se movía casi imperceptiblemente por un fondo de arena a unos nueve metros de profundidad. Los animales estaban muy unidos entre si, en el medio del grupo, protegidos por los adultos, había dos cachorros pequeños.

Ellos repetían un ruta circular de unos 500 metros de diámetro pasando siempre por el mismo lugar muy lentamente. Sus ojos no estaban cerrados totalmente pero se habían convertido apenas en una línea inexpresiva.

Cada seis o siete minutos el grupo ascendía como con desgano hacia la superficie, tomaban una bocanada de aire fresco y con la misma parsimonia volvían al fondo de arena. Indudablemente, el lento movimiento les permitía un interesante descanso muscular pero, parte de su cerebro debía estar atento para coordinar la respiración, seguir la ruta prefijada y mantenerse unidos. Mientras tanto dos juveniles rondaban al grupo que descansaba. Ellos se movían más ágilmente alrededor del clan e incluso se acercaban a nosotros husmeando nuestras cámaras fotográficas.

Seguramente se trataba de "guardias" que patrullaban los alrededores dispuestos a dar aviso ante cualquier enemigo que se acercara.

Flotar en el mar en silencio, respirando por un esnorkel apenas a un metro de una familia de delfines que están durmiendo la siesta es una de esas experiencias que nos amigan con la vida. Pero lo que más me llamó la atención en ese momento es que los "guardias" no alertaron a los durmientes de nuestra presencia, nunca nos consideraron una amenaza.

Incluso se acercaban a nosotros con infantil curiosidad mirándonos fijamente a los ojos, desnudando nuestras emocionadas almas.

¡Qué buen ejemplo para nosotros los seres humanos!

En la vida no podemos dormir totalmente, hablando en términos espirituales. Necesitamos estar en estado de vela o con compañeros que nos ayudan porque se mantienen en vigilia. Hay un enemigo de nuestras almas y necesitamos estar en un estado de alerta espiritual aún en tiempo de descanso.

Mateo 24:42 Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor.

Mateo 26:41 Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.

19 oct 2010

ALZA LA VISTA

Cuando yo estaba estudiando en la universidad, una de las materias que tuve que tomar era la de Atletismo. Una de las áreas en esa materia era el Salto de Longitud. Mi maestro, que era excelente, nos puso todos a saltar una vez sin decirnos nada.

Después de que cada uno había saltado, nos dijo que todos cometimos un error clásico y básico. Dijo que al pisar la línea de despegue, todos nos fijamos en la arena a dónde nos íbamos a aterrizar.

-"Quiero que hagan una cosa diferente en el siguiente salto", dijo mi maestro.

Todos pensamos que nos iba a decir que teníamos que correr más rápido o saltar más fuerte o algo semejante. Qué sorpresa nos dio cuando nos dijo que lo único que quería que hiciéramos diferente esta vez era, en el momento de pisar la línea de despegue, "¡levanta la cabeza y ALZA LA VISTA! Eso va a jalar tu cuerpo en un ángulo que les permitirá tener una mayor longitud en su salto," dijo mi maestro.

Muchas veces estamos tan enfocados en las cosas de este mundo y en nuestras propias vidas, que nuestros "saltos de fe" son tan pequeños. Ahí es cuando tenemos que levantar la cabeza y alzar la vista, "puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe". Sólo entonces vamos a hacer grandes cosas en el Señor.
Scott P. Brown

Juan 4:35 "¿No decís vosotros: Aún faltan cuatro meses para que llegue la siega? He aquí os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están blancos para la siega."

12 oct 2010

TÚ ERES UN CAMPEÓN

¿Sabes qué se necesita para ser mamá?
Bueno podría darme argumento como: para ser mamá primero se necesita ser responsable, tener madurez física como intelectual, planificar bien... etc. Pero la verdad básicamente lo que necesitas para ser mamá es un "papá". ¿Cierto?

Bien ahora que ya sabemos lo que se necesita para ser mamá dime, ¿cómo se hace un bebé? Bueno para nadie es un secreto que para engendrar un bebé ambos padres aportan células importantes ¿Correcto?

¿Cuáles son? La madre aporta algo que se llama óvulo y papá aporta algo que se llama esperma en el cual viajan los espermatozoides.
Ahora bien, luego de esta introducción... dime ahora... ¿cuántos espermatozoides compiten para llegar al óvulo de la madre? ...uno, dos, diez,... ¿cuántos? Millones, tras millones, tras millones. ¡correcto!

¿Hasta aquí estamos de acuerdo?, ahora dime...de esos millones que compiten, ¿cuántos fecundan el óvulo?, medio millón, diez, doce, cinco? Dime ¿cuántos? Permíteme recordártelo UNO... el más capaz el más rápido, el más fuerte, el que le ganó a esos millones.

¿Sabes? En esa carrera no hay premio para el segundo lugar... es decir, en millones sólo uno alcanza el precio de la vida, el campeón o la campeona, es decir, Tú. Desde el momento en que eres concebido en el vientre de tu madre ya traes la casta de campeón o campeona, ya eres un ganador.

Los malos resultados son tan sólo experiencias. ¡La vida no admite fracasos!

Y quién te hizo Campeón? Dios. Porque has nacido con propósito y es un propósito alto y único. Entonces, qué haces lamentándote y sintiéndote un fracasado? Vamos, Levántate. Mira a quien te hizo. Adóralo, sírvele y continuemos la batalla porque eres un Campeón.

Y dijo David a Saúl: No desmaye el corazón de ninguno a causa de él; tu siervo irá y peleará contra este filisteo. 1 Samuel 17:32.

Entonces dijo David al filisteo: Tú vienes a mí con espada y lanza y jabalina; mas yo vengo a ti en el nombre del Señor de los ejércitos, el Dios de los escuadrones de Israel, a quien tú has provocado. 1 Samuel 17:45.

5 oct 2010

Un héroe curado

LEA: 1 Pedro 3:8-17
No os amedrentéis por temor de ellos, ni os conturbéis. —1 Pedro 3:14

El cabo Desmond Doss fue el primer objetor de conciencia en ganar la Medalla de Honor del Congreso, la condecoración militar más importante en los Estados Unidos. Doss era un consagrado seguidor de Cristo y creía que no debía matar a otras personas, pero deseaba servir a su país; entonces, se ofreció para trabajar como médico. Durante el entrenamiento en el regimiento, los demás soldados se burlaban de él porque se negaba a disparar un rifle. Lo ridiculizaban cuando leía la Biblia y se arrodillaba junto a su cama por la noche para orar. Sin embargo, en combate, la historia cambió.

En mayo de 1945, durante la batalla de Okinawa, en la Segunda Guerra Mundial, Doss arriesgó varias veces su vida para rescatar a cientos de hombres heridos. Por sus acciones generosas, se ganó la gratitud y el respeto de sus antiguos críticos y de aquellos cuyas vidas había salvado.
Frente a la crítica injusta, Pedro les dijo a sus compañeros cristianos: «Mas también si alguna cosa padecéis por causa de la justicia, bienaventurados sois. Por tanto, no os amedrentéis por temor de ellos, ni os conturbéis» (1 Pedro 3:14). Los instó a honrar a Dios en sus corazones y a estar preparados para responder de manera respetuosa a todo el que preguntara sobre la esperanza que ellos tenían (v. 15).

Que nuestra respuesta a un mundo sufriente, que suele ser hostil a Cristo, sea tal que demuestre el amor de Dios.

Devolver bien por bien es humano; devolver bien por mal es divino.