2 sept 2009

CONSECUENCIA DE LA DESOBEDIENCIA

1 Samuel 15:22-26

Entonces Saúl dijo a Samuel: Yo he pecado, pues he quebrantado el mandamiento de Jehová y tus palabras, porque temí al pueblo y consentí la voz de ellos. Perdona, pues, ahora mi pecado, y vuelve conmigo para que adore a Jehová. Y Samuel respondió a Saúl: No volveré contigo, porque desechaste la palabra de Jehová y Jehová te ha desechado para que no seas rey sobre Israel.

Cuantas veces nos dejamos llevar por nuestro medio, por los amigos, familias; y actuamos de forma que quedemos bien con todos o con la mayoría. Sólo que olvidamos que hay un Dios que también quiere que quedemos bien con él, pero al parecer no le damos mucha importancia a esto. Dios nos llama a quedarle bien, y vemos que la consecuencia de no quedarle bien a Dios es ser desechado como le pasó a Saúl. Saúl fue elegido rey por la palabra de Dios y éste prefirió quedar bien con los hombres antes de quedar bien con Dios. Este es el momento de elegir a quien queremos servir si a Dios o a los hombres, yo he decidido que mi casa y yo sirvamos a Jehová, ¿y tú?

Debemos tener bien claro de que no hemos elegido a Dios, sino que él nos eligió a nosotros desde antes de la fundación del mundo, aún estando en el vientre de nuestra madre ya él nos conocía por nuestro nombre. Somos elegidos, wow que bendición, entre tanta gente Dios nos eligió a nosotros. Y si que es importante pensar en esto, ya que la biblia dice que los perdidos son como la arena del mar, sin embargo tú y yo somos elegidos para salvación. Sólo nos manda a: Amar a Dios sobre TODAS las cosas y amarnos los unos a los otros, con esto ya cumplimos toda la ley y los profetas según relata la biblia. Vamos a darnos un chance de vivir, pero de vivir de verdad, llenos de amor, libres de odio, rencor, vanas pasiones. Comencemos a practicar el perdón y a amar sin condición, eso nos traerá una vida limpia y sin amarguras.

Juan 15:16

No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al padre en nombre él os lo dé. Esto os mando: Que os améis unos a otros.

Efesios 1:4

Según nos escogió él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin manchas delante de él.