EL JARDIN SECRETO
Lectura: Proverbios 4:20-27
“Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida”. – Proverbios 4:23
El jardín secreto, una novela escrita por Frances Hodgson Burnett, cuenta la hisotira de Mary, una niña que va a vivir con su tío rico, Archibald, en la finca de éste en Inglaterra. Mary llega a conocer a Dickson, un muchacho de la clase trabajadora que ama la naturaleza. Ambos niños descubren un jardín amurallado que el tío de Mary ha cerrado con llave porque le recuerda a su esposa fallecida. El jardín se ve muerto por el abandono, pero Dickson le asegura a Mary que, con el cuidado apropiado, se recuperará y tendrá nueva vida. Con la ayuda de los niños, “El jardín secreto” finalmente se desborda con flores llenas de color y fragancia.
Todos tenemos un jardín secreto del corazón. La manera como lo cuidemos determinará cómo éste hablará y se comportará. Los proverbios nos amonestan sabiamente: “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida” Proverbios 4:23. La palabra “guardar” significa “vigilar o proteger con fidelidad”. Vigilar lo que llevamos a nuestro corazón y vigilar nuestra respuesta determinará qué es lo que echa raíces allí. Al quitar las espinas del resentimiento, la mala hierba de la lujuria, y las raíces de la amargura, podemos reemplazarlas con el fruto del Espíritu: “Amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe mansedumbre, templanza” (Gálatas 5:22-23).
¿Estás cuidando el jardín de tu corazón?
Dios quiere que riegues la semilla que él ha plantado en tu corazón.
Lectura: Proverbios 4:20-27
“Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida”. – Proverbios 4:23
El jardín secreto, una novela escrita por Frances Hodgson Burnett, cuenta la hisotira de Mary, una niña que va a vivir con su tío rico, Archibald, en la finca de éste en Inglaterra. Mary llega a conocer a Dickson, un muchacho de la clase trabajadora que ama la naturaleza. Ambos niños descubren un jardín amurallado que el tío de Mary ha cerrado con llave porque le recuerda a su esposa fallecida. El jardín se ve muerto por el abandono, pero Dickson le asegura a Mary que, con el cuidado apropiado, se recuperará y tendrá nueva vida. Con la ayuda de los niños, “El jardín secreto” finalmente se desborda con flores llenas de color y fragancia.
Todos tenemos un jardín secreto del corazón. La manera como lo cuidemos determinará cómo éste hablará y se comportará. Los proverbios nos amonestan sabiamente: “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida” Proverbios 4:23. La palabra “guardar” significa “vigilar o proteger con fidelidad”. Vigilar lo que llevamos a nuestro corazón y vigilar nuestra respuesta determinará qué es lo que echa raíces allí. Al quitar las espinas del resentimiento, la mala hierba de la lujuria, y las raíces de la amargura, podemos reemplazarlas con el fruto del Espíritu: “Amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe mansedumbre, templanza” (Gálatas 5:22-23).
¿Estás cuidando el jardín de tu corazón?
Dios quiere que riegues la semilla que él ha plantado en tu corazón.

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